MEDITACIÓN BUDISTA ZEN

REV. DR. HYONJIN PRAJNA es Abad Regional de México en el Orden Zen de Cinco Montañas, director del seminario Universidad Buda Dharma, y sacerdote en el linaje Zen coreano. El Rev. Dr. Hyonjin tiene más de 40 años experiencia en meditación, dos maestrías (psicología y estudios budistas), y un doctorado de Psicología Oriente-Occidente investigando métodos de meditación en las tradiciones espirituales del Oriente. Rev. Dr. Hyonjin da clases, conferencias universitarias, charlas Dharma, retiros y talleres sobre el buda-dharma además de citas individuales para orientación y estudio personalizado.
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ACTIVIDADES Y EVENTOS
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1) REUNIONES DE MEDITACIÓN ZEN
Domingos @ 16:00 HRS - 18:30 HRS
Aprende a meditar con formas auténticas del Oriente.
Principiantes bienvenidos .
Aportación voluntaria $100 pesos
Templo "Jardín de Luz"
Calle #118
Entre Ave. C y Ave. D
Col. Seattle, Zapopan
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2) CINE ZEN: "Por qué marchó Bodhidharma al Oriente"
Sábado 12/SEP/2015 @ 6:00 p.m.
Casa Jin Long
Calz. de Federalismo 2135
Casa 3
Col. Jardines de Alemojac
(Entre Manuel de Mimbla y Fidel Velázquez)
Coto Ojo de Agua
GDL, Jalisco 44210
3854-8918
Evento social y gratis
3) RETIRO DE 1 DÍA PARA PRINCIPIANTES
Fecha: Sábado 29/AGO/2015
Hora: 9:00 a.m. - 6:00 p.m.
Lugar: Templo de Luz
Actividades: Enseñanza a las formas y métodos de Zen,
incluyendo sentado, kinhin (caminar), oryoki (ceremonia de
comer), y dokusan (entrevista con el maestro)
Costo: $500.00 (Comida incluida del medio-día)
4) RETIRO CORTO DE 3 DÍAS
para practicantes intermedios con experiencia meditando
Viernes 18/SEP/2015 - Domingo 20/SEP/2015
Templo Jardín de Luz
Costo: $1,500
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ORIENTACIÓN ESPIRITUAL
Instrucción y consulta en la práctica del Zen con Rev. Dr. Hyonjin Prajna
EFRAÍN GONZÁLEZ LUNA 2360-1
(entre Juan Ruíz de Alarcón y Gamboa, 2 calles detrás del restaurante Santo Coyote)
Col. Barrera, Gdl., Jalisco
Costo $250.00 Cita previa








lunes, 31 de agosto de 2015

EL CÍRCULO ZEN Charla Dharma 30/AGO/2015


EL CÍRCULO ZEN
Charla Dharma 30/AGO/2015
Rev. Dr. Hyonjin Prajna
 
  
“Tengo un círculo.
Si entras en este círculo, te pego.
Si no entras en este círculo, también te pego.
¿Qué puedes hacer?
(Kong-an 231)

He aquí el círculo zen, un símbolo revelando la verdad más allá de palabras o conceptos. Es como una puerta por la que tienes que pasar para practicar zen. Pero además es una enigma, porque si entras o sales por esta puerta, te pierdes. Para pasar por esta puerta, tenemos que dejar ir la idea de entrar y salir. No hagas nada. No fabriques nada. Si abres tu boca, ya has cometido un error. Entonces, ¿qué puedes hacer?

En Chogye Zen, la tradición coreana, se le enseña que la única manera de resolver este enigma es mediante la mente no sabe. Cuando percibes el no saber, ya estás despertando a tu verdadera naturaleza, la que no tiene nombre ni forma. El momento que pones un nombre o una descripción de su forma, se pierde contacto directo con ello, y pasas al plano de conceptos e ideas discriminatorias. Cualquier habla sobre lo que significa es un obstáculo a la plena realización de esta naturaleza, nuestra esencia. Una vez Alan Watts dijo: “Zen no confunde espiritualidad con pensar en Dios mientras se pelan papas. Espiritualidad Zen es simplemente pelar papas.” Está diciendo que cuando estamos plenamente presente, en cualquier acción, es más directamente la experiencia de nuestra Esencia que cualquier plática sobre lo que significa. Por esto, ofrecemos los retiros de meditación, como ayer durante el retiro para principiantes. Todos tuvimos la oportunidad a volver a nuestra mente de principiante, es decir, la mente no mente, o sea, la mente que no sabe nada, y en este no saber, simplemente nos sentamos, comemos, caminamos, y así, nos damos cuenta directamente de cómo pasar por la puerta de no puerta, como este círculo zen, dándonos cuenta de lo que ya está lleno, vacío, y completo tal como es, en este momento preciso, sin añadir nada.

Cuando se presenta la pregunta “¿Qué es esto?” es la manera de generar este actitud de investigación y pregunta para llegar a la experiencia de “No sé.” Hay que percibir el no saber directamente, pasando más allá de la barrera de pensamiento discriminativo para darse cuenta de la plenitud de lo que siempre es presente, que no tiene comienzo ni fin, y en lo que podemos confiar para que nos guiara nuestros pasos en la vida cotidiana. También, durante los retiros, hay muchas oportunidades de cultivar el no saber, la experiencia de probar algo por primera vez, sintiendo un poco incómodo por nunca haber intentado algo así antes en tu vida, y luego descubriendo un poco más de lo que es tu verdadera Esencia. Puede ser una nueva forma de meditación, o aprender la ceremonia de comer, o simplemente cortar verduras con plena atención. Cuando te abres a cada experiencia sin levantar paredes, cada experiencia se revela por lo que es: Esencia eterna funcionando por medio de esta forma para el bien de todos. Aprendemos el no saber para fluir con el no hacer y luego sentir agradecimiento al darnos cuenta que acabamos de pasar por la puerta de no puerta, despertándonos al círculo zen. 

Sin embargo, el simple pasar por esta puerta no es suficiente. Hay que cultivar esta realización con acción en la vida cotidiana. Y en esto los retiros sirven como un medio para los más experimentados seguir puliendo y perfeccionando nuestra intimidad con Esencia, desarrollando más claridad, respeto, benevolencia, y conectividad en nuestra práctica con el mundo. El centro zen, este templo, y nuestros retiros funcionan así como nuestro refugio, nuestro laboratorio, y nuestro gimnasio para conectar con toda la vida con acción compasiva, informada e iluminada por nuestro verdadero Yo, la Esencia Eterna. Nuestro maestro Seung Sahn nos ha dado un esquema muy eficaz de lo que es pasar por este círculo zen, describiendo cinco puntos a su alrededor: 0°, 90°, 180°, 270°y 360°. El comienzo de nuestro viaje comienza al punto 0°, nuestra experiencia ignorante como mente chica limitada a este cuerpo. Pero, por casualidad, oímos la frase “forma es vacío, vació es forma” y algo comienza a despertarse en nuestro corazón. Este es el punto de 90°, el que significa que aunque intuimos que somos más que sólo este cuerpo y nombre, todavía estamos controlados por nuestro karma, puesto que vacío y forma son sólo conceptos en la mente chica, lo que requiere y salto al punto de 180°. Aquí se descubre el verdadero Yo, la mente de no mente, la mente no sabe. Todo es vacío, incluso el vacío y la forma. Tal descubrimiento nos da un sentido de absoluta libertad, porque no hay limitaciones, no hay obstáculo. Todo es una proyección de la mente, y somos libres de nuestro karma. Dándonos cuenta de esta libertad es el punto de 270°. Pero es justo allí, descubriendo que no hay límites, que elegimos volver al mundo de convenciones y reglas, protocolos y leyes. Este es el punto de 360°, el regreso al mundo cotidiano con su trabajo, sus desafíos, su sufrimiento. Pero ya somos conscientes de la ilusión frente a nosotros. Antes, montañas no eran nubes, y nubes no eran montañas (dualidad, samsara), luego montañas eran nubes, y nubes eran montañas (todo vació), ya montañas son montañas y nubes son nubes (bodhisattvas funcionando en el mundo). Ya por fin nos damos cuenta que tenemos mucho trabajo en el mundo, puesto que hay muchos sufriendo por su ignorancia. Y así comenzamos ayudando a todos a despertarse a su verdadero Yo, esta Esencia. Esta es nuestra verdadera función, despertarnos a la verdad, y luego ayudar a todos despertar a la verdad, liberados de su ignorancia que crea su sufrimiento.  Podemos vivir en el mundo cotidiano tal como es con la mente calma, lúcida, y comprometida a ayudar a todos. Ya el círculo es completo, esto es el círculo zen.

Bibliografía
Sahn, Seung. (1992). The Whole World is a Single Flower. Charles E. Tuttle Company: Boston.
Shrobe, Richard. (2004). Don’t Know Mind. Shambhala: Boston and London.

domingo, 23 de agosto de 2015

KAYAKEAR CON ZEN Charla Dharma 23/AGO/2015


KAYAKEAR CON ZEN
Charla Dharma 23/AGO/2015
Rev. Dr. Hyonjin Prajna
 

“Bhikkhus, supongamos un hombre en el transcurso de un viaje vio una gran extensión de agua cuya orilla cercana era peligrosa y temible y cuya otra orilla era segura y libre de temor, pero no había una barca para llevarlo a la otra orilla. Luego pensó: ‘He aquí esta gran extensión de agua, cuya orilla cercana es peligrosa y temible y cuya otra orilla es segura y libre de temor, pero no hay barca o puente para ir a la otra orilla. Supongamos que reúno hierbas, ramitas, ramas y hojas y las ato juntas en una balsa, y apoyado por la balsa, y haciendo un esfuerzo con mis manos y pies, llegara a salvo a la otra orilla.’ Y luego el hombre reunió hierbas, ramitas, ramas y hojas y las ató juntas en una balsa apoyado por la balsa, y haciendo un esfuerzo con sus manos y pies, llegó a salvo a la otra orilla…Así que les he mostrado como el Dhamma es parecido a una balsa, siendo para el propósito de cruzar…” (Buddha, Los Discursos Medianos, 22:12)

Aunque Buddha usó esta parábola para enfatizar tanto la necesidad de tener un vehículo para cruzar el río de ignorancia y sufrimiento, lo que se llama samsara, como la advertencia de no aferrarnos al vehículo como algo en sí. Sin embargo, se requiere algún vehículo, algún método, para llegar a la liberación, lo que implica Nirvana. Puesto que Nirvana no es un lugar, como un Cielo, sino una descripción de la vida misma libre de conceptos e ideas que nos causan nuestro propio infierno de sufrimiento diario y mal estar. Buddha nos dio un método para liberarnos del sufrimiento, un vehículo integral y completo que incluye técnicas para calmar la mente y recomendaciones de ética para vivir en la vida cotidiana. El conjunto de métodos y enseñanzas se conocen como “yana,” o vehículo, como por ejemplo Hinayana o Mahayana, distintos estilos de cómo llegar a la otra orilla.

Reconociendo que hay varios vehículos para cruzar un río, algunos más rápidos que otros, podríamos comparar el vehículo del Zen a un kayak, un vehículo hecho para disfrutar el recorrido al otro lado. Practicar kayak asume que el recorrido en sí es tan importante como la meta final, la de llegar a la destinación. Al meter el kayak en el agua, damos por hecho que vamos a llegar a la destinación final, puesto que hay río sólo a navegar, pero lo que nos anima es cómo navegar el agua en medio del río. Zen es muy parecido al kayakear. Por supuesto vamos a llegar a la budeidad, puesto que ya somos Buddhas, somos Esencia, y estamos cultivándonos para realizarlo día tras día. Pero hay que cultivar donde estamos en este momento. Entonces, en vez de poner nuestra atención en algún punto del futuro, enfocamos aquí y ahora en la experiencia en sí, y así, disfrutar el viaje. El kayak es todo el conjunto de enseñanzas incluyendo las del Buddha, los patriarcas, los maestros, los preceptos, los sutras, las historias, y las conversaciones entre maestro y alumna, grabadas como kong’ans y hwadus. Son instrucciones de cómo navegar el río de la vida. Aunque simplemente puedes tirarte al agua y comenzar remando, es mejor tener cierta preparación con mapas, herramientas, e instrucciones de cómo aprovechar y disfrutar a lo máximo la experiencia de kayakear. Pero no es suficiente simplemente leerlo allí en la orilla. Hay que entrar en el agua y comenzar navegando todos los corrientes, las rocas, las rápidas, girando, saltando, y a veces chocando con los obstáculos. Tenemos que estar totalmente atentos a lo que está pasando aquí y ahora. Si nos desviamos la atención por un instante, boom, nos volteamos el kayak cabeza abajo en el agua. Pero, asumimos que esto es parte de la diversión, y luego, nos ponemos el kayak cabeza arriba, y comenzamos de nuevo. Si estamos bien entrenados y equipados, ni nos mojamos porque estamos sellados bien dentro del vehículo, protegidos del frío y el agua, mientras que disfrutamos la experiencia y la emoción en medio del río.  Zen está diciendo lo mismo. No es suficiente sentarte en la orilla todo el tiempo leyendo el manual, jamás entrando en río de la vida. Hay que arriesgarse, y disfrutarse, involucrado por completo con la vida en sí. El voto del bodhisattva es vivir en el mundo ayudando a todos los seres sensibles, mientras que fluye con el río de la vida, sano y salvo dentro de su barco de Dharma, listo para navegar todos los altibajos que el río de la vida nos ofreciera. Además, es precisamente el hecho de que hay cierto riesgo, que no sabemos nada de lo que va a venir, lo que lo hace más emocionante. Eso es el hwadu, “¿Qué es esto?” o sea, “¿Cómo manejar este misterio de la vida?” La respuesta de “no sé”, es justo lo que requiere para comenzar. La “Mente no Sabe” es el requisito para entrar plenamente en la vida cotidiana y vivirla con gusto y valentía, enfrentando todos los obstáculos con energía, determinación, y gozo. Es esta vida tal cual, lo que es lo divertido. El zen nos da las herramientas y el vehículo para lanzarnos al río de la vida y disfrutarlo a lo máximo. Y como dijo el Buda, el punto no es aferrarnos a la orilla, apegados al barco, sin atrevernos jamás a lo desconocido, sino es preciso entrar en la vida plenamente, disfrutando cada momento con gozo. Cuando nos chocan los obstáculos, si estamos atentos, podemos navegarlos con habilidad. Si estamos atentos, lúcidos, y tranquilos interiormente, todo es parte de la experiencia exhilarante. Y así, aprendemos mantener nuestro equilibrio encima de las olas rápidas, dejándonos ir uno con el río, sin desviaciones mentales de futuro, pasado, u otro lugar. Es este momento tal cual lo que cuenta. Y si fluimos con el río descubrimos que es el recorrido que vale la pena, sea lo que sea el punto final. Y ¡esto es liberación! 

Bibliografía
Bodhi, Bhikkhu. (2009). The Middle Length Discourses of the Buddha. Fourth Edition. Wisdom Publications: Boston.

domingo, 16 de agosto de 2015

UNIRSE CON EL VACÍO Charla Dharma 16/SEP/2015


Unirse con el Vacío
Charla Dharma 16/SEP/2015
Rev. Hyonjin Prajna

 
Hueco pero atento, vacío pero desempeño prodigioso
Sin “saber”, iluminación es completa.
Aunque en medio de la miríada de fenómenos,
              no ponerse en oposición con respecto a ellos
Respondiendo a sus potenciales
             manifestando un océano de estados meditativos
             más allá de toda medida
                                                     (T’aego, Maestro Zen Coreano, siglo 14 d.c.)

Cuando leemos en el poema la primera línea que dice, “Hueco pero atento”,  es como cuando nos preguntamos “¿Qué es esto?” o “¿Qué soy?”. Si investigamos el hwadu honestamente, llegamos al punto donde no hay ni palabras ni habla. Cuando buscamos un yo, no encontramos nada, es vacío. Sin embargo, en medio de este vacío hay algo brillante y despierto, lúcido, atento y despierto. Nada más.  No hay una entidad o una cosa real allí. Al mismo tiempo, aunque sea vacío, se surgen desde allí todo tipo cosas prodigiosas, funcionando en el mundo cotidiano, todo realizándose con un desempeño asombroso. Todo ver, oír, tocar, olfatear, sentir, y mover vienen de allí. Todo viene de allí. Pero irónicamente, no se da cuenta de esto mientras que estamos desarrollando nuestros pensamientos, ideas, y conceptos. Sólo se puede entenderlo por medio del no-saber, o sea, la mente de no saber, la cual es la mente alerta, presente, abierta, aquí y ahora, pero no aferrada ni distraída con ningún pensamiento. Por eso, el poema dice, “sin saber”, en el sentido de “no-saber”, cuando sueltas toda idea, cuando se deja ir todo concepto, allí es donde descubres lo que siempre estaba presente, radiante, y brillante, pero a la vez tan cerca, que no lo percatabas jamás. Por al prestar atención a esto, la iluminación ya es completa, no falta nada, no necesitas conseguir nada, porque siempre estaba aquí mismo. Si intentes sustituir un nombre, forma, o idea para esto, al instante, se bloquea. No lo llames nada, simplemente suéltalo todo, y cuando no hay nada más soltar, cuando no hay ningún objeto de tu consciencia distrayéndote, justo allí es, ya presente, ya pura. La Iluminación completa es darse cuenta de esto.

La tercera línea del poema dice, “Aunque en medio de la miríada de fenómenos,” lo cual quiere decir, en medio del mundo cotidiano con sus infinitas formas y fenómenos moviéndose, manifestándose, y funcionando en todos lados, si no te pones en oposición a ellos, no los rechazas, no los empujas a un lado, no tratas de apartarlos, ni aferrarlos, ni acercarlos, si no creas ninguna batalla interior con ellos, si puedes simplemente estar con ellos, fluyendo con ellos, en paz con ellos, con todas las cosas del universo tal como son, entonces, descubrirás que puedes responder a todo el universo sin problema, que todo fluye de una forma natural, como el fluir de wu-wei, el no-hacer que realiza todo. Es como dice la cuarta línea del poema, “Respondiendo a sus potenciales manifestando un océano de estados meditativos más allá de toda medida”, expresa el hecho de que ya estás meditando con todo el mundo, ya eres uno sólo con todas las cosas del universo. Meditación no se limita a sentarse sobre un cojín. Meditación incluye acción. Cuando puedes responder a todo de una forma natural, correcta, en equilibrio, cuando puedes tomar en cuenta la situación, la relación, y la función que está surgiendo en este momento frente a ti, cuando te das cuenta que tu acción en este momento es una manifestación de lo que ES, la talidad, el vacío, Esencia funcionando en este momento preciso, entonces, eres capaz de responder apropiadamente a lo que se hace falta en este momento, es decir, puedes responder como el bodhisattva que eres, dando exactamente lo que es necesario para aliviar el sufrimiento del mundo. Tu capacidad de responder correctamente a la situación, relación, y función aquí y ahora, es la verdadera meditación, es la acción de una mente meditativa, es la mente de no-saber, la mente de no-mente, haciendo el no-hacer de un bodhisattva en armonía, atenta, despierta al mundo a su alrededor, atendiendo a lo que se le presenta en cada momento. Nos convertimos entonces en un océano de medios hábiles, respondiendo con los infinitos brazos de Kanzeón, dispuestos a recibir, abrazar, y ayudar a todos con abertura, compasión, y sensibilidad. 

Bibliografía
Shrobe, Richard. (2004). Don’t Know Mind: The Spirit of Korean Zen. Shambhala: Boston and London.

lunes, 10 de agosto de 2015

EL MUNDO COMO PRÁCTICA ESPIRITUAL Charla Dharma 09/AGO/2015


EL MUNDO COMO PRÁCTICA ESPIRITUAL
Charla Dharma 09/AGO/2015
Abad Hyonjin Prajna

 



Ver color, oír sonido.
¿Es eso íntimo o no?
La partida de invierno es abrazada por el acercamiento de primavera.
¡Aahh!       
                                                         (T’aego, 1300 d.c., Corea)

He aquí un ejemplo de un poema que se trata de cómo entrar en contacto con el mundo fenomenal como un modo de práctica espiritual.  Cuando vivimos despiertos a los colores  y sonidos a nuestro alrededor, vivimos íntimamente conectados al mundo, lo cual, una conexión basada en reverencia, asombro, y agradecimiento. Todo se vuelve sagrado, puro y perfecto simplemente por prestar atención a este momento justo como es. Somos testigos así a los detalles más sencillos revelando la Vida en todo su esplendor, como cuando una flor se abre, y 3 pares de ojos están allí apreciando juntos su magnificencia, adorando su perfección en el dorado silencio de una tarde de verano. O como sugiere en el poema arriba, el invierno ya está en proceso lento y constante de transformarse en primavera, notado por los nuevos retoños de flores, el aire más cálido, y el canto de pájaros buscando su pareja.  El mundo está susurrando en nuestro oído su cuento, una historia infinita revelándose en este mismo momento. Pero para captarlo, tenemos que abrir nuestros oídos, nuestros ojos, y nuestros corazones.  Y justo allí, cuando se ve, se oye, y se huele la vida frente a nosotros, exclamamos con “¡Aahh!” mostrando nuestro asombro al milagro de la naturaleza en todo su esplendor. Así, las palabras nos faltan, el corazón salta, y simplemente se para para adorar lo que es la Fuente redescubierto de nuevo, justo aquí y ahora, en este momento único de la eternidad.   
 
 
Otro poema de T’aego también revela esta conexión íntima con la naturaleza en sólo cuatro líneas:
Todo fenómeno es más allá de nombre y forma.
Los sonidos de los riachuelos y los colores de las montañas son los más cercanos.
¿Cuál es “el más cercano”?
Sólo puedes complacer a ti mismo: ¿cómo puedo hablar?

La primera línea del poema arriba se dirige a una idea errónea de la gente cuando consideran la espiritualidad y la práctica meditativa: creen que deberíamos llegar a un lugar interior aparte del mundo exterior, un lugar de silencio y quietud absoluta más allá de todo nombre y forma, distinta y lejos de todos los fenómenos. Sin embargo, T’aego quiere que sepamos que esta actitud no es necesaria, de hecho, es un obstáculo al despertar, puesto que los fenómenos ya en sí son más allá de nombre y forma, son vacíos, libres, y perfectos como son. El maestro zen Seung Sahn solía decir: “El sol nunca dice, ‘soy el sol’; la luna jamás dice, ‘soy la luna’. Así que todo fenómeno es Esencia, es lo Divino, es la Fuente en sí. No requiere ningún nombre o etiqueta para explicar o justificarse, es simplemente lo que es. En nuestra práctica, estamos aprendiendo a ver las cosas simplemente como son, sin adorno, sin filtro, sin lente distorsionando a plena expresión de la Fuente expresándose por medio de su función en este momento presente.

La segunda línea de poema dice: “Los sonidos de los riachuelos y los colores de las montañas son los más cercanos.” La idea demás cercano” sugiere conexión íntima, o sea, “volverse uno con…” Volverse íntimo con implica volverse más cerca.  Entonces, podríamos leer la segunda línea del poema como, “Los sonidos de los riachuelos y los colores de las montañas son los más íntimos”, es decir, los sonidos y los colores son más directamente la conexión directa con Aquello más allá de cualquier nombre y forma o imagen que guardamos en la mente. Simplemente oyendo los sonidos del riachuelo y viendo el color de la montaña, eso ya es mucho más cerca, mucho más íntimo, invitándonos a volvernos uno con Aquello, la Fuente, nuestra naturaleza búdica. Entonces, cuando miras, cuando oyes, hueles, y tocas el mundo a tu alrededor, date cuenta que estás en pleno contacto con lo Absoluto, lo Infinito, con Buddha. Al momento que lo tocas, hay sólo tocar. Al momento que lo hueles, hay solo oler, al momento que lo ves, hay sólo ver. No hay dos, no hay un yo mentalmente tocando, oliendo, o viendo una flor, un árbol, una montaña, hay simplemente tocar, tacado, y el que toca como uno, no hay separación, no hay dualidad, no hay nombre ni forma, hay solo Aquel.  Por eso, el maestro Zen Un Mun una vez dijo: “Ver color, logras Iluminación; oír sonido, alcanzas el camino.” Quiere expresar con estas palabras que al oír y ver, con plena atención y lucidez, estás identificándote con Esencia, estás volviéndote uno con Esencia, y eso es iluminación, eso es el camino zen.

La tercera línea del poema es, “¿Cuál es ‘el más cercano’?” De hecho, es un kong’an. haciendo referencia a la frase “Simplemente no sabe.” Cuando no sabes, no eres de dos mentes, eso es no-mente, cuando no hay queja interior, no hay apego a ninguna idea pasajera, no hay comparación con otra cosa, otro momento, ni con otro lugar. Hay simplemente este momento justo como es. Este momento presente no depende en nada, no puede atraparse con una idea, una etiqueta, o una palabra. Es como es. Entonces “más cercano” equivale a íntimo, el cual significa lo mismo como “¿Qué es eso?” o “Simplemente no sabe.” Cuando te vuelves el más cercano posible, cuando estás lo más íntimo con, descubres que el kong’an en sí es no solamente el vehículo al Infinito, el kong’an es el Infinito, y en vez de tratar de resolverlo racionalmente, te abres a todo su sabiduría, compasión, y luz, te vuelves uno con Aquel. Por eso, cuando Luz experimentó el Buda en un rayo de luz en la pared, no sólo experimentó al Buda en este rayo de luz, sino vio a sí mismo, es decir, Buda tuvo plena consciencia de Buda, mirando a Buda en la pared. Ella logró esta experiencia única por medio de su práctica, la que consistía en reverencias al piso abriéndose al Infinito justo aquí y ahora. Cuando se hace la práctica sin hacer, como Wu Wei, usando no-mente, como Mushin, se descubre el Simplemente No Sabe, y te quedas como en la cuarta línea del poema, sin palabras, soltando un mero ¡Aahh! Pero como dice también en esta el poema, Sólo puedes complacer a ti mismo. Es decir, nadie puede hacerlo por ti, ni Dios, ni Buda, ni tu maestro, ni nadie más. Sólo tú. Hazlo. Tú eres Buda. Despiértate ya. No desperdicies el tiempo, porque mañana puede ser demasiado tarde.

Bibliografía
Shrobe, Richard. (2004). Don’t Know Mind: The Spirit of Korean Zen. Shambhala: Boston and London.

 

martes, 4 de agosto de 2015

RETIRO INTENSIVO DE 1,620 POSTRACIONES


RETIRO INTENSIVO
DE
1,620 POSTRACIONES
27/JUL/2015 - 02/AGO/2015
 
(Segunda fila arriba): Gualberto, Jin Soen, Ana María.
 (Primera fila de Izquierda a derecha): Luz, Jin Mi, Rev. Hyonjin, San Ji, Jin Dào.

Los queridos miembros de la sangha MBZ más destacados en su práctica de 324 postraciones por día durante nuestro retiro intensivo para avanzados de siete días. Algunos lograron 1,620 postraciones en total. Felicidades a todos por su gran trabajo, gran fe, y gran determinación en su camino zen a la liberación y el despertar a la Mente Búdica.
Con las más profundas reverencias, ¡Hapchang!
Rev. Hyonjin

 

lunes, 3 de agosto de 2015

CHINUL Y ZEN COREANO Charla Dharma Retiro de Postraciones 02/AGO/2015


CHINUL Y ZEN COREANO
Charla Dharma Retiro de Postraciones
02/AGO/2015
Por Rev. Dr. Hyonjin Prajna




Chinul fue un innovador y un poco rebelde para la teoría y la aplicación de técnicas de meditación budista zen. Vivió en el siglo 12 en Corea, una época de agitación social, la corrupción y el malestar. La iglesia |budista en ese momento estaba degenerando y corrupto, mezclándose con el comercio y la política. Chinul abandonó lazos con la jerarquía de la Iglesia Budista de restablecer la orientación espiritual del clero, el intento de reformar el budismo desde fuera del tribunal de los sistemas y el gobierno. Él era un adherente Son / Zen principalmente y ordenado en el linaje del sur de Chan, de China, pero nunca recibió la transmisión formal por parte de un maestro Son ni se quedó con cualquier maestro durante mucho tiempo. Nunca fue inspirado para hacer una peregrinación a China, así que tuvo que encontrar una guía a través del estudio de los sutras budistas sí mismos. Tenía un eclecticismo natural, tomando prestado de cualquier enseñanza de la escritura que encontró útil. Estas influencias forman la comprensión de Chinul, dando lugar a la reforma y la síntesis de todas las escuelas del budismo imperantes en ese momento, que se resume a sí mismo como el Despertar súbita y el cultivo gradual. El siguiente ensayo le dará una breve descripción de la filosofía y meditación técnicas de Chinul, y sus recomendaciones para la práctica en curso. La parte final del documento dará algunas reflexiones personales.

Las primeras Influencias
Históricamente, la cultura coreana ha hecho hincapié en la actualidad más de la felicidad futura de salvación, poniendo su fe en la paz, la seguridad y el bienestar físico en esta vida. También ha habido una tendencia, debido a su pequeño tamaño y la vulnerabilidad geográfica, para tratar de unificar las diversas escuelas del budismo en lugar de confiar en el sectarismo. Lo más representativo de esta tendencia temprana se encuentra en las obras de uno de los más famosos de los estudiosos de Corea, Uich'on (1055-1101). Se había quedado en China 14 meses, con lo que a partir de entonces volver con él unos 3.000 textos. Entendió que el estudio de las Escrituras engendra una comprensión conceptual de la meta de la práctica y el camino a ese objetivo, mientras que la meditación es necesaria para producir ese objetivo. Para él, el estudio y la práctica son complementarias, las actividades internas y externas que deben estar en equilibrio para alcanzar la meta de la iluminación. (Buswell, 1991: 1-25)

Había a menudo una tensión dinámica entre las Escuelas del Norte del budismo y las Escuelas del Sur del budismo, que representa lo que a menudo aparecía como diferencias irreconciliables de la teoría y la práctica. La Escuela del Norte de Chan, fundada por Shen-siu (606-706) abogó acercamiento gradual a la iluminación en el que todos los seres poseen una naturaleza iluminada luminosa y monista, pero que está oscurecida por las pasiones y el pensamiento dualista. La iluminación se consigue mediante la limpieza gradual de la mente y los pensamientos de las pasiones, hasta que se redescubrió una verdadera naturaleza y sus cualidades inherentes son capaces de manifestar. (Buswell, 1991)

Cuando más tarde la Escuela Sur de Chan se puso de moda, criticó el énfasis del Norte en la eliminación de las pasiones y pensamientos esencialmente vacíos, dando realidad a fenómenos condicionalmente surgido, en lugar de ver que surgen de la Mente Fundamental. Para la Escuela del Norte, las impurezas deben ser contrarrestadas, a pesar de que no hay realmente nada que ser contrarrestada ni la práctica a realizar. Puesto que esa práctica relativa sostiene la ilusión de corrupciones, la iluminación no se puede lograr. En la Escuela Súbita del Chan, cultivo gradual después de despertar repentino pone fin a las impurezas, manteniendo la calma esencial de la mente. (Buswell, 1991: 44)

Sin embargo, Chinul vio un peligro en el  enfoque cultivo súbito/despertar repentino de la Escuela Hung-chou del sur de Chan. Dado que todos los fenómenos son vistos como la naturaleza no-dual de Buda, el despertar significa que todos los pensamientos y acciones discriminatorias son en sí Naturaleza-Búdica y todos igualmente reales. Pero esto puede ignorar la diferencia entre la virtud positiva y demérito negativo. En este enfoque, no hay cultivo de cualidades positivas o la purificación de las impurezas. Hay un problema si este enfoque no alienta un mayor desarrollo espiritual después de despertar.


Chinul enfatizó que no se debe simplemente ver que todo está vacío, uniendo así a eso, sino que también hay que moverse hacia el aspecto dinámico de esa vacía mente-esencia en la práctica de uno y el cultivo. Chinul combina ambos enfoques en su repentino despertar y cultivo gradual. Vio que las escuelas del Norte y del Sur son sólo dos aspectos de las mismas enseñanzas. Vio que en la Escuela Sur de Hung-chou, había dos peligros: 1. El apego a una actitud descuidada debido a la perspectiva idealista donde todo es naturaleza de Buda, así que no hay necesidad de cultivar nada. Esto puede dificultar la facultad mental que distingue entre lo saludable de la malsana; 2. El estudiante puede atraparse por las descripciones verbales de la naturaleza búdica, bloqueando su capacidad para despertar personalmente a la naturaleza. Chinul sintió que era importante tanto para ver que todo está vacío, mientras que al mismo tiempo no apegarse a la calma esto revela, por lo que se sigue para desarrollar los aspectos dinámicos de esa calma de la mente, cultivándola cuando corrupciones todavía surgen en el comportamiento y los hábitos de pensamiento del individuo.

Chinul también fue influenciado por los supuestos teóricos del Ho-tse escuela según la interpretación de Tsun-mi, que vio el carácter absoluto inmutable de todos los dharmas como un vacío y la mente en calma. Aunque la mente final es indescriptible, pero desde el punto de vista relativo, que se puede describir como la conciencia numinosa inherente. Esta conciencia no se modifica si uno está iluminado o engañado. La Escuela Ho-tse también vio que la conciencia no puede ser manchada por la discriminación o la sensación, aunque puede adaptarse en un número infinito de formas. Si la persona es engañada por los placeres sensuales, la conciencia se adapta manifestando la ignorancia, la acción kármica, y el sufrimiento. Si la persona, sin embargo, despierta, la conciencia se manifiesta como vacío y tranquilo. Cuando hay un despertar repentino al vacío y la mente calma de esencia, uno se libera de pensamientos y signos relativos. Uno trabaja para mantener este estado de calma sin apego a pensamientos durante la práctica, llegando a plena fruición a través de la práctica del Bodhisattva. A través de la práctica gradual uno cultiva las cualidades espirituales de la mente despierta que se utilizarán para la instrucción de los demás. Pero la práctica no puede comenzar hasta que uno ha despertado de repente a la mente, tanto en su aspecto inmutable, que no cambia, así como sus funciones adaptables. A través de despertar, uno se da cuenta que está dotado de una naturaleza que no es diferente de todos los Budas, y que uno es potencialmente un Buda completamente iluminado ya. Con este entendimiento, uno cultiva toda la gama de cualidades saludables hasta que se alcance la propia Budeidad. La persona puede ahora manifestarse las cualidades positivas en un número infinito de formas para ayudar a todos los seres sintientes de todos los niveles y capacidades. La meta de toda la formación budista es, entonces, la Budeidad, adquirida a través de despertar repentino que revela la tranquilidad absoluta y sus funciones correspondientes obtenidas a través del cultivo gradual.

Despertar y la Confirmación a través de estudios de sutras
Chinul cree que tenemos una esencia inherente despertada ya dentro de nosotros, que emana del núcleo luminoso de la mente regresada a su fuente. Sus esfuerzos giraban en torno a la restauración de la mente a su estado de iluminación natural a través de despertar repentino y el cultivo gradual. Primero se aprende acerca de la iluminación y más tarde se actúa basada en esa iluminación. (Buswell, 1991: 1-25)

Chinul tenía una inteligencia natural y tendencia a la soledad con una actitud de autosuficiencia, asumiendo la responsabilidad de su propia instrucción en el budismo. Utilizó el estudio de las escrituras para perfeccionar su propia práctica de meditación. Este uso simultáneo de ambas escrituras y la meditación era inusual para su época. Tenía tres grandes experiencias del despertar, todas relacionadas con los períodos de estudio de las diferentes escrituras budistas.


Su primer despertar estaba relacionado con el estudio del Sutra del Estrado, que establece que la talidad no puede ser manchada por los sentidos o pensamientos y que la propia naturaleza verdadera es libre e independiente. El Sutra del Estrado es paralelo a los conceptos de Samadhi y Prajña con iluminación súbita y el cultivo gradual. Samadhi significa el aspecto absoluto experimentado como la calma de la mente, que es el mismo que el no surgimiento de pensamientos. Prajña es el proceso de análisis dinámico de la mente, la conciencia constante de este no-surgimiento de pensamientos y la vacuidad de todos los fenómenos. Por lo tanto, Samadhi es la esencia de Prajna, y Prajna es la función del Samadhi. Esta fue su primera verdadera iniciación al budismo, un primer despertar, lo que se sentía necesitaba ser apoyada por el cultivo de Samadhi y Prajna, junto con el estado de alerta y la tranquilidad de la mente, lo que resulta en el enfoque de lo que se llegó a conocer como "El despertar repentino y el cultivo gradual". (Buswell, 1991: 17-34)

Su segundo despertar estaba relacionado con su estudio sobre el Sutra Avatamsaka, que afirma que la Mente es Buda y que hay que contemplar la interpenetración sin trabas de todos los fenómenos. El Sutra Avatamsaka es el libro de referencia del budismo Mahayana para dar la descripción más completa del camino del Bodhisattva a la Budeidad. Se reconcilia el despertar repentino y cultivo gradual con la teoría y la práctica budista. Revela que el despertar repentino a la Mente de Buda es la entrada al camino del bodhisattva, seguido por el cultivo gradual hasta que la mente de Buda es capaz de actuar libremente, el logro final de la Budeidad. Él encontró que el despertar y la transmisión podrían ser confirmados a través de la escritura. Esto le dio una perspectiva sincretista del budismo donde la fe y la comprensión incorporan enseñanzas completas y repentinas. (Buswell, 1991: 17-34)


El pensamiento de Chinul también fue influenciado por el erudito Shen-hui quien destacó una interpretación del Sutra Avatamsaka desde una perspectiva metafísica usando la teoría de dharmadhatu la que establecía que la realización última y la iluminación se entiende como la interpenetración sin trabas de todos los fenómenos, el surgimiento condicionado de dharmadhatu. A principios del siglo octavo DC el erudito chino Li T'ung-hsuan escribió muchas obras interpretando el Sutra Avatamsaka basándose en la comprensión personal de la Budeidad en esta misma vida. Chinul estuvo de acuerdo con esta interpretación, y sintió que el maestro debe fomentar la realización directa en el alumno, que puede requerir un catalizador apropiado para solicitar este reconocimiento de la esencia de la Mente de Buda, que se encontró en el hwadu, lo que ayuda a que el estudiante tenga una experiencia directa de la Mente-esencial. (Buswell, 1991: 17-34)

La tercera experiencia de despertar de Chinul fue relacionada con su estudio de Los Registros de Texto de Ta-hui en el que se encontró un método de acceso directo a la iluminación a través del desarrollo de la hwadu, que se convirtió en el sello distintivo de la Escuela Zen Coreana. (Buswell, 1991: 17-34)

Teoría de Chinul
Chinul hace hincapié en que el verdadero cuerpo no es el cuerpo físico, sino más bien el dharma-cuerpo de todos los Budas, y la verdadera mente es el vacío, la calma y la conciencia numinosa. Uno descubre que está intrínsecamente dotado de Naturaleza Búdica, que nunca está contaminada por las impurezas mientras tiene todas las cualidades meritorias. Este descubrimiento inicial es despertar repentino. Aunque se descubre que es esencialmente un Buda, las acciones están siendo dirigidas por los hábitos que involucran la codicia, la ira y la ignorancia. Hay que transformar estos hábitos a través de la práctica diaria para desarrollar las cualidades espirituales. Aunque se intenta contrarrestar las impurezas, hay que tener en cuenta que en realidad no hay nada para contrarrestar o desarrollar, ya que todo es inherentemente vacío y puro. Por lo tanto, la propia conducta entra en conformidad con el entendimiento, y uno se convierte, por tanto, en un Buda completamente realizado. La práctica es también un proceso de refinamiento de habilidad en las facultades de la sabiduría que se expande en su capacidad para ayudar a los demás en darse cuenta de su propia Budeidad y su iluminación. Cultivo gradual mantiene a uno en contacto con la humanidad a través de la empatía con el sufrimiento de los demás, y de estar motivado través de la compasión por ellos, la fuerza básica del bodhisattva. Todo el propósito de la práctica es aliviar el sufrimiento de los demás y guiarlos hacia la iluminación.


Chinul cree que el despertar y la iluminación tienen dos cualidades distintas: 1. La comprensión inicial del despertar y luego la posterior comprensión de despertar; 2. El cultivo de no-pensar y luego el cultivo que se ocupa de todos los asuntos. La comprensión inicial del despertar se produce a un nivel relativo, antes de que se comprometa al cultivo, que se producen a partir de una adecuada comprensión de la mente y sus características, las de esencia y función. Esto permite la entrada en las etapas preliminares de la preparación para el camino del bodhisattva. En la posterior realización, se despierta después de que el cultivo se ha madurado, que es el despertar final, una comprensión que se impregna todo el ser de uno, lo que se le lleva profundamente en el camino del bodhisattva y el despertar a la bodhicitta (lo que significa mente de Buda o sabiduría). En el cultivo del no-pensar, uno permanece unificado con la naturaleza de la mente indiferenciada nouménica, un estado pasivo de la armonía con la talidad esencial de la propia naturaleza. Más tarde, en el cultivo de la que se ocupa de todas las cosas, está el aspecto relativo de la práctica que se desarrolla todos los medios hábiles para hacer frente a los hábitos negativos y nutrir las cualidades positivas en uno. Es dinámico y trae la calma nouménica del no-pensar a las reacciones a objetos de los sentidos, asegurando reacciones más positivas y beneficiosas. Es la activación directa de la naturaleza nouménica dentro de uno, no basada en la mente discriminativa. Estos son, pues, los aspectos complementarios de la mente: la calma del no-pensar de la mente esencial y su función como conciencia basada en el cultivo activo.

Métodos de Chinul
Chinul era ecléctico en su acercamiento a la meditación y la práctica, el uso de diferentes técnicas de acuerdo a las necesidades y capacidades del practicante. Pero todo dirigido a la misma meta de la liberación. Chinul recomienda cinco estilos de meditación:

1. El recuerdo de nombres de Buda para los de menor capacidad.
Esto es para aquellos que la desesperación de su capacidad para practicar y darse cuenta de su verdadera esencia en esta vida, por lo que puede convertir a las enseñanzas de la Tierra Pura, que utilizan el nombre de Buda en la forma de Buda Amitabha, para obtener acceso a la tierra pura en otra vida donde uno está asegurado las mejores condiciones para alcanzar la iluminación. Chinul reinterpreta esta aspiración comenzando con la recitación verbal simple, la que lleva luego al recuerdo del Buda como el no-pensar y finalmente, a la experiencia directa de la talidad. Este método todavía puede llevar en esta misma vida a la realización directa.

 2. El cultivo de Samadhi y Prajña, manteniendo el estado de alerta y la tranquilidad para los de capacidad inferior.
Este método incorpora la práctica budista de la formación en la abstención ética, la absorción mental, y la sabiduría trascendental. Comienza con el estudiante absteniéndose sus reacciones físicas a los estímulos a través de directrices morales, llamadas la sila o preceptos. Esto hace que las impurezas de las acciones del cuerpo y el habla se pongan más bajo el control del practicante, disminuyendo las adicciones a las experiencias relacionadas a los sentidos. Como se desarrolla el enfoque interno de la meditación, se aprende a estar más contento dentro de uno mismo. Los procesos mentales se calman y la absorción o la concentración mental pura, se logran. A través de esta concentración, se investiga el mundo y uno mismo, y se entiende la relación entre los dos. Esto conduce al descubrimiento de la verdadera naturaleza, rompiendo el apego a los sentidos, lo que elimina el deseo, la codicia, el odio y el engaño, y alcanzar la liberación. Chinul ve que los términos Prajna y Samadhi son abreviaturas para la triple formación basada en la restricción ética, la absorción mental y la sabiduría. Chinul entiende Samadhi y Prajña desde una perspectiva absoluta. Samadhi y Prajña son los dos aspectos de la propia naturaleza, pero ambos con su propio papel diferenciado. Samadhi es la esencia de la propia naturaleza y se caracteriza por la calma mental. Prajña es la función de la propia naturaleza, y se caracteriza por el estado de alerta mental. Los dos se identifican con la propia naturaleza inmóvil en el estado no-dual absoluto. Corrupciones son hábitos que siguen funcionando a pesar de que uno se despierta a la propia naturaleza esencial calma, Samadhi. Las corrupciones perturban esta calma, así que se practica para seguir liberándose del apego a estas impurezas habituales de pensar, volviendo continuamente a la calma, con la conciencia de identificar lo que es preocupante a uno, y para restablecer una vuelta al camino del bodhisattva para liberar a todos los seres sensibles, incluyendo a uno mismo, del sufrimiento.


3. El desarrollo de la fe y la comprensión para los de capacidad media.
El despertar es también el objetivo de la fe y la comprensión. Aquí se ve que la sabiduría inmovible de la Budeidad es la sabiduría de la luminosidad universal, que es la fuente de todos los fenómenos dualistas, incluyendo tanto los Budas y los seres sintientes. A través de la fe y la comprensión, se ve que incluso nuestros pensamientos discriminativos engañados son aspectos de un Buda perfecto. Sabiendo esto al comienzo de la formación del individuo, se entiende que está dotado de la sabiduría y la compasión de Buda en forma potencial, que establece uno en el camino del bodhisattva. El estudiante experimenta a sí misma como un Buda, revelando así el logro inmediato de la totalidad de la Budeidad, a pesar de que todavía hay corrupciones inhibiendo la expresión completa de este Buda. Todavía se debe desarrollar y cultivar la práctica y el voto de permanecer en el camino a la fase final de la Budeidad. Despertar le da a uno la capacidad de soltar los hábitos mentales y aplicar los medios hábiles apropiados hasta que las impurezas terminen. Cuando esto se ha perfeccionado, se logra la plena iluminación. Pero todo el tiempo, uno se basa en la sabiduría inmovible de la esencia brillante, lo que hace que el logro de la Budeidad se realice.

4. El atajo del hwadu para los de capacidad superior.
Para evitar las trampas de apegarse a las descripciones en los sutras de la esencia, se puede utilizar el hwadu como facilitador al fin de experimentar directamente la verdadera esencia y la iluminación. El hwadu significa literalmente "cabeza del habla" y se asocia con historias de enseñanza conocido como koans (kong-an en coreano). El hwadu era simplemente el tema principal de un koan. Chinul fue el primer maestro en Corea para abogar por el uso del hwadu. Es la técnica principal en los monasterios de Corea y todos los maestros allí todavía lo usan. El hwadu es el punto más allá del cual el discurso se agota. Discurso significa todas las tendencias discriminatorias de la mente. El hwadu actúa como un dispositivo de purificación barriendo la mente libre de toda conceptualización, dejándola en claro, atento y tranquilo, el estado meditativo ideal. Con el cese del pensamiento discriminativo, la mente es despojada de interés en la experiencia sensorial del mundo ordinario y luego se abre al aspecto incondicionado de la mente. El hwadu salta los soportes convencionales de estudio de las escrituras, así como evita la comprensión conceptual. Por lo tanto, es una herramienta eficaz para el estudiante maduro que ha estado utilizando otras técnicas o para el estudiante de la capacidad superior. El hwadu es un acceso directo a la realización, ya que propone que la iluminación se logra sin el desarrollo tradicional a través de la formación moral, la concentración y la sabiduría. Al centrarse en la idea del hwadu, todas las tendencias discriminatorias terminan. De este estado de no-pensar, sólo se necesita un empujón más de la "duda", o cuestionar, para entrar al reino de lo Incondicionado. En la técnica, se puede ya sea investigar el significado de la hwadu, o como una herramienta más eficaz, se puede investigar una palabra en sí, como "Mu" (¡No!) con el fin de destruir todos los defectos de la conceptualización. Por la investigación de la palabra en sí, se impide la entrada en la comprensión intelectual. No hay nada para la mente discriminativa a aferrarse. La mente racional no puede comprender o entender su significado. La perplejidad, asombro, o el espíritu de indagación o cuestionamiento es el aspecto de la duda. Esta duda crece en intensidad, interrumpiendo los pensamientos dualistas, hasta que se pone de manifiesto la conciencia fundamental. A medida que la concentración de la mente se intensifica a través de duda, cualquier catalizador puede romper a través de la activación de la conciencia, mostrando el reino incondicionado, por ejemplo, un grito, golpe de un palo, sonido repentino, evitando así todas las etapas graduales, e ir directamente a la fuente.

5. La práctica de la no-pensar para los de mayor capacidad.
Este es el camino de la no-mente. La práctica implica dejar atrás las palabras y la ruptura de los procesos de pensamiento en el momento de la realización. Este enfoque es la culminación de todos los otros enfoques a la práctica. Hay que deconstruir todo andamiaje conceptual que apoya la meditación. Sin embargo, esto no implica una ausencia de actividad consciente. Más bien, es la ausencia de impurezas durante la actividad consciente. Esto se compara con la meditación shikantaza. Aquí se centra en la conciencia pura, que libera la mente de impurezas y restaura la talidad básica de la mente. La objetividad de percepción se vuelve, las corrupciones cesan, y se experimenta la interacción espontánea con el mundo. Chinul recomienda ya sea bloqueando atención a objetos de los sentidos o el bloqueo de atención a las actividades del pensamiento.

Reflexiones personales
Chinul me ha abierto la conciencia de Mente-Búdica, la esencia de la fuente eterna dentro de cada uno de nosotros. Su claridad y elegancia en la descripción de la práctica de la meditación ha sido una gran ayuda en la realización de la Verdad. He llegado a apreciar el estudio académico, el que conceptualiza la meta de la práctica, con la experiencia directa de ese objetivo a través de la meditación. He llegado a comprender que todo el budismo y todas las escuelas del Zen están apuntando a lo mismo, la realización directa y clara de la fuente de todo, nuestra naturaleza búdica. Esto me ha llevado a una apreciación más amplia de todas las formas de budismo, viéndonos como un vehículo eficaz para diferentes tipos de personas y habilidades diferentes. Como Joseph Goldstein ha reflejado en su libro Un Solo Dharma, todos los métodos son medios hábiles que conducen a la verdad cuando somos capaces de mantener una mente abierta y receptiva a todas las formas de Buddha-Dharma:


"Mente sólo no sabe", una frase utilizada a menudo por maestro Zen Seung Sahn, me permitió abrazar una variedad de perspectivas, viendo los diferentes puntos de vista y métodos como medios hábiles para la liberación, y no como declaraciones de la verdad absoluta que estaba tomando que sean. Es esta comprensión que proporciona un contexto para explorar el Un Solo Dharma de la libertad ... Para cada uno de nosotros en diferentes momentos, diferentes tradiciones, construcciones filosóficas y métodos nos puede servir, ya sea por temperamento, fondo, o las capacidades. Para algunos, el lenguaje de vacío puede ser tan seco como el desierto, mientras que para otros puede revelar el corazón-esencia de la liberación. Algunos pueden reconocer rápidamente la naturaleza de la conciencia en sí, mientras que otros hacen hincapié en el dejar ir esos estados mentales que oscurecen la misma. Algunos pueden encontrar que el camino de la devoción vacía realmente el mismo, sino para los demás de esta manera puede simplemente actuar como una nube de autoengaño. Cada uno de nosotros necesitamos gran honestidad de introspección y la sabia orientación de los maestros para encontrar nuestro propio camino hábil. (Goldstein, 2002: 11).


Chinul me ha dado la valentía de seguir mi propio camino, mientras que valoro todos los caminos como formas de encontrar la Verdad. Al mismo tiempo, ha mostrado cómo el seguimiento de un camino y su profunda exploración, puede ser la base para futuras investigaciones de comparación y claridad utilizando muchos caminos. Chinul se ha convertido en un modelo a seguir brillando para mí como un erudito, un profesional comprometido, un pensador independiente, y un filósofo sintético en Buddha-Dharma. Me siento profundamente comprometido ahora a una comprensión global del budismo, que lo hará más y más manifiesta en un solo Dharma de los cuales se refiere Goldstein. Esta es oportuna cuando las facciones religiosas y el fanatismo amenazan la seguridad y el bienestar de muchos lugares del planeta. No sólo podemos conocer un solo Dharma del budismo, podemos estar abiertos a la Unidad de todos los esfuerzos religiosos, el de descubrir la esencia espiritual que subyace a todo, lo que trasciende incluso el propio budismo.

FIN

BIBLIOGRAPHY
Buswell, Robert E. Jr. (1991). Tracing Back the Radiance: Chinul’s Korean Way of Zen.   University of Hawaii Press: Honolulu.
Goldstein, Joseph. (2002). One Dharma. Harper One, Harper Collins Publishers: New   York, N.Y.
 

 

CÓMO TRAGARSE A UN BUDDHA Charla Dharma 26/JUL/2015


CÓMO TRAGARSE A UN BUDDHA
Charla Dharma 26/JUL/2015
Rev. Dr. Hyonjin Prajna

¿A qué escuela de Zen es eso?
¿Qué práctica de Zen es eso?
¿Qué acción de Zen es eso?
¡Mira! El chugpi del maestro Zen es pardo.
El Buddha que está sentado sobre el altar es moreno.

Tenemos un maestro extraordinario en nuestro linaje que se llama T’aego, quien vivió en el siglo 14, durante el período clásico del desarrollo de Zen de Corea. Se volvió monje cuando era adolescente. Luego viajaba a varios centros Zen por todo Corea estudiando con los maestros allí durante los retiros de 90 días en el invierno y el verano. Así, comenzó trabajando en el kong-an:
Las diez mil cosas todas vuelven al uno.
No obstante, ¿A qué se vuelve el uno?

Después de varios años enfocando su mente en esta cuestión, tuvo una experiencia de despertar (kensho), por la cual escribió un poema de iluminación:

Me tragué a todos los Budas y Patriarcas
Sin tener que usar mi boca.

Varios años luego, tuvo todavía otro kensho con el Kong-an “Mu”. A pesar de ser una persona iluminada con varios alumnos, un día decidió acudir a China, para estudiar con el maestro Lin-Chi, quien le dio transmisión, dando a T’aego su sanción como un maestro zen legítimo. Luego T’aego continuó su viaje a la capital de China, donde le invitaron a dar charlas Dharma en el palacio del rey. Aquí es lo que le dijo:

Hay algo brillante y clara, sin falsedad, sin prejuicios, tranquilo e inmóvil, poseedor de gran conciencia fundamentalmente sin nacer y morir y discriminación, sin nombres y formas y palabras. Se envuelve el espacio y cubre todo el cielo y la tierra, todo de la forma y el sonido, y está equipado para funcionar.

Luego siguió explicando cómo la que se refiere aquí está relacionado con cada persona:

Esta única cosa está siempre con cada persona. Ya sea que se mueve o no, cada vez que se encuentra con circunstancias y objetos, siempre es muy obvia y clara, clara en todas partes, revelada en todo. Se está brillando tranquilamente en todas las actividades. Como un medio hábil, se llama Mente. También se conoce como el Camino, y el rey de los dharmas miríadas, y Buda. Buda dijo que ya sea caminar, sentarse, acostarse siempre estamos dentro de ella.

T’aego está intentando hacernos entender que a pesar de que esta cosa es algo antes de cualquier nombre, forma, habla, o palabra, no mueve, no viene, no va, y universalmente cubre todo, al mismo tiempo, se la puede encontrar en toda cosa en todo momento, en cada actividad, en cada función, puesto que todo es una expresión de ella simplemente como es. Ya prosigue dando al rey instrucciones de cómo practicar cultivando plena atención a esta cosa:

Su majestad debe contemplar su propia mente inherente. Durante momentos de calma en las funciones miríadas de Estado, Su Majestad debe sentarse derecho en el palacio, sin pensar en el bien y el mal en absoluto, abandonando a la vez todos los fenómenos de cuerpo y mente, al igual que una estatua dorada de Buddha. Entonces el pensar falso de nacimiento y destrucción está totalmente borrado, y el borrado está borrado, en un instante el campo de la mente está quieta e inmóvil, sin nada que descansar. Cuerpo y mente son de repente vacíos: es como apoyándose en el vacío. Todo lo que aparece aquí es total claridad e iluminación. En este momento, debería considerar cuidadosamente su cara original antes de que nacieran sus padres. Tan pronto como aparezca, se despierta a la misma: entonces, como una persona tomando agua, uno mismo es consciente de si es fría o tibia. No se puede describir ni explicárselo a nadie más. Es simplemente la consciencia luminosa cubriendo los cielos y la tierra.

Se nota aquí valiosas instrucciones de cómo practicar. Deberías sentarte derecho sin movimiento. Entonces, primero deberías destruir a todo pensamiento, y segundo destruir el destruir a todo pensamiento; es decir, no aferrarte a que cualquiera. Así, todo simplemente se vuelve abierto y amplio y vacío. En aquel momento preciso debes investigar, “¿Qué es mi cara antes de que nacieran mis padres?” Eso es el kong-an. 

T’aego continuó diciendo al rey:

Esta es la maravilla transmitida de “padre” a “hijo” mediante los buddhas y los maestros iluminados desde la antigüedad. Usted debe hacerla su preocupación: tenga cuidado de no descuidarla. Sea así incluso cuando está atendiendo a los asuntos de Estado y trabajando para la renovación de la gente. Use este Camino para estar alerta a todos los acontecimientos y para animar a todos sus ministros y súbditos comunes para compartir juntos en la verdad interior no artificial y disfrutar la Gran Paz. Entonces los budas y nagas y devas están seguros de regocijarse y de extenderle su ayuda sobrenatural en gobernar el país.

T’aego nos asegura que podemos encontrar esta cosa sin nombre, brillante y clara, justo aquí y ahora si seguimos practicando de esta forma…siéntate, no te muevas, deja ir todo pensar, deja ir todo deseo e idea mental, y luego sólo no sabe. Así, descubrirás tu verdadera cara tan amplia y vasta que cubre todo el universo, tragando todos los buddha y patriarcas, sin tener que usar tu boca. 

Bibliografía
Shrobe, Richard. (2004). Don’t Know Mind: The Spirit of Korean Zen. Shambhala: Boston and London.