MEDITACIÓN BUDISTA ZEN

VEN. DR. HYOENJIN PRAJNA: Obispo y Abad Regional de México de la Orden Zen de Cinco Montañas, es monje y guía maestro de la sangha MBZ, recibió Inga el 16 de julio 2017, y recibió los 250 votos del Bhikshu (monje) el 22 de julio 2016 por el Ven. Dr. Wonji Dharma. Ven. Hyoenjin es originalmente de Kansas City, Missouri, USA y ha vivido en Guadalajara, México desde 2000. Tiene más de 45 años experiencia en meditación, dos maestrías (psicología y estudios budistas), y un doctorado de Psicología Oriente-Occidente investigando métodos de meditación en las tradiciones espirituales del Oriente. Ven. Hyoenjin imparte clases, conferencias universitarias, charlas Dharma, retiros y talleres sobre el buda-dharma además de citas individuales para orientación y estudio personalizado.

Un Obispo (Maestro Zen) es un miembro del clero que, después de haber recibido Inga, preside sobre una o más congregaciones. Esta posición incluye responsabilidades de supervisión sobre la comunidad de practicantes y los líderes en esa región. Un obispo sirve como guía e instructor en asuntos religiosos; y es a menudo el fundador y líder de sus congregaciones.

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miércoles, 11 de diciembre de 2019

DÍA DE BODHI: NOCHE DE ZEN 7-8 Diciembre 2019


EL DÍA BODHI:
LA ILUMINACIÓN DE BUDA
Rev. Hyonjin Prajna

Y justo como cuando el sol se levanta
Ilumina el mundo.
De este modo el campo de bendiciones del Buddha
Desvanece toda oscuridad.
(Sutra Avatamsaka 10:304)


            En el Oriente se celebra el 8 de diciembre como El Día Bodhi. Es el día que Shakyamuni Gautama logró la suprema y más perfecta Iluminación en 589 a.c., convirtiéndose en El Buddha, el Despertado. La palabra iluminación tiene el sentido de la comprensión súbita de la Verdad transcendental, cuando nos damos cuenta de que “Soy Buddha”. Es un logro fenomenal en el desarrollo del ser humano, el final de quizás una infinidad de vidas anteriores llegando por fin al despertar, y es lo que aspiramos encontrar en nosotros mismos en este momento preciso.
En la tradición budista, aquel acontecimiento fue tan importante porque marcó el comienzo de la carrera del Buddha enseñando a otros lo que el descubrió en sí mismo, enseñanzas que han continuado a tocar las vidas de millones de personas hasta este momento preciso, en este lugar, dos siglos y medio después de su realización.  Durante la semana antes la celebración, muchos monasterios budistas en el mundo participan en los retiros más difíciles de todo el año.  En algunos, duermen sólo un par de horas cada noche, llegando a la última noche del retiro sin dormir, manteniéndose despiertos en vigilia como Buddha hizo, lo que resultó en su despertar. Había tres fases a esta vigilia, lo que se conoce como Las Tres Vigilias del Buddha la noche anterior a su Iluminación.
            Durante la primera vigilia de la noche, cuando su mente fue tranquila, clara, y pura, una luz surgió manifestando el conocimiento y la comprensión. Él vio sus vidas anteriores, primero una, luego dos, luego 3, 5, luego en grupos de 10, 20, treinta, cincuenta, entonces 100, luego 1,000...y continuaba así. 
            Durante la segunda vigilia, vio como los seres mueren y renacen, dependiendo de su karma, como desaparecen y como reaparecen de una forma u otra, de un plano de existencia a otro. 

            Durante la tercera vigilia de la noche, vio el surgir y desaparecer de todo fenómeno, mental 
y físico. Vio como las cosas surgen dependiendo en causas y condiciones, lo que se llama Co-Origen Interdependiente.  Luego, percibió el sufrimiento, dándose cuento como surge, como desaparece, y como liberarse de lo insatisfactorio, el camino de liberación de la codicia, el deseo, y el delirio.  Por fin, su mente se liberó por completo. Había logrado la Plena Iluminación.

            
Esta luz de sabiduría que se manifestó bajo del árbol de Bodhi, el árbol de luz, hace 2,500 años, es de gran importancia al destino humano. Se reveló así el camino por el que la humanidad podría liberarse de la superstición, el odio, y el miedo, y así revelar el mundo de luz, amor, y alegría, la que se llama Nirvana.
            Después de su Iluminación, el Buda se comprometió quedarse aquí en este plano de sufrimiento, el samsara, para enseñarnos a todos este camino de liberación. Estamos sumamente agradecidos a esta compasión en su parte de no abandonarnos, y seguimos su ejemplo, dedicando cada paso de nuestro desarrollo espiritual a la liberación de todos los seres del universo, como el voto de Bodhisattva.  En esta aspiración, nos convertimos en Buda-bebés, hijas e hijos del Buda, emprendiendo nuestro viaje en el camino del Dharma.

Recordando la Iluminación de Buda, tenemos la oportunidad de despertarnos y liberarnos del sufrir, cada uno a su propio ritmo y capacidad. El Buddha habló de cuatro clases de practicantes, comparándonos a cuatro tipos de caballos. El caballo superior es el que corre simplemente viendo la sombra del látigo. Este practicante se despierta la primera vez que oye las enseñanzas del Buddha-Dharma, dándose cuenta su importancia, y sin esperar más, se pone a practicar con determinación y compromiso constantes. El segundo tipo de caballo es bueno, el que corre cuando oye el sonido del látigo en el aire. Esta clase de practicante tiene la capacidad de considerar el Dharma, gradualmente comenzando a practicar a pesar de que tarda años en establecerse en su práctica, poco a poco desarrollándola hasta que sea su modo de vida. El tercer tipo de caballo es bastante malo, el que corre sólo cuando siente la picadura del látigo en su carne. Indica la clase de practicante que sufre una y otra vez las consecuencias de su ignorancia, apegado a las kleshas de codicia, frustración, e indiferencia, y sólo después de mucho tiempo, cuando está tan agobiado, comienza a practicar. El cuarto tipo de caballo es verdaderamente terrible, puesto que sólo corre cuando siente el picotazo del látigo hasta la médula del hueso. Esta clase de practicante sufre y sufre vida tras vida, insistiendo que otros son la causa de su dolor, rehusando tomar responsabilidad por sus acciones o hacer cualquier cambio en su comportamiento, hasta que su vida es tan intolerable que considera terminarse la vida para escapar del dolor. Como su último recurso basado en desesperación completa, se rinde por fin a la práctica.

 Aunque todos queremos ser como el caballo superior, lamentablemente la mayoría del tiempo nos comportamos como el cuarto, ignorando lo que estamos creando, desvalorando las enseñanzas, y tardando mucho tiempo en comprometernos al camino de los Buddhas. No obstante, siempre es nuestra decisión. ¿Cuánto sufrimiento tienes que experimentar hasta que te rindas a la práctica? Por supuesto, se supone que todos aquí somos de la clase suprema de caballos, habiendo ya vivido muchas vidas en preparación a esta oportunidad. Estamos ya muy agradecidos por haber encontrado este camino y por tanto estamos aprovechando cada momento para aprender más y correr directo a la meta final, la plena realización de que “soy Buddha”. Con este logro, comenzamos nuestra carrera, como hizo el Buddha, en ayudar a otros para que se despierten también.
Eso es lo que Buddha hizo al Iluminarse el 8 de diciembre de 589 a.c. Al recordar aquel acontecimiento, estamos reafirmando de que sí, es posible liberarnos a nosotros mismo del sufrimiento, liberarnos de la vida y la muerte, y despertarnos a nuestro verdadero ser, la revelación del Infinito.  Sin embargo, esta revelación no puede quedarse allí como un mero concepto. Al contrario, puede volverse como el punto de partida de una carrera de acción basada en compasión en la que trabajamos para la liberación de todos los seres del universo. Así, nos convertimos en bodhisattvas.

Un poema del maestro filósofo budista indio Shantideva (siglo 7-8 d.c.) expresa el ideal del bodhisattva:
  

Para todos aquellos que sufren las desdichas de este mundo,
Hasta que todas sus enfermedades hayan sanado,
Que yo pueda convertirme para ellos
En el médico, el enfermero y la medicina misma.

     Produciendo un diluvio de comida y de bebida,
     Que yo pueda despejar los lamentos de la sed y del hambre.
     En las épocas marcadas por la escasez y el deseo
     Que yo pueda aparecer como bebida y sustento.

Para los seres sensibles, pobres e indigentes,
Que yo pueda convertirme en un rico tesoro,
Estando cerca de ellos y a su alcance,
Como fuente variada de todo lo que puedan necesitar.

     Mi cuerpo, por lo tanto, junto a todas mis pertenencias,
     Y todos mis méritos conseguidos y por conseguir,
     Los doy sin conservar nada
     Para que beneficien a todos los seres.

Al igual que la tierra y los elementos que todo lo penetran,
Tan duraderos como el mismo cielo,
Para ilimitadas multitudes de seres sensibles,
Que yo pueda ser su base y sostén.

     A todos aquellos que viven,
     Aunque estén tan alejados como los límites del cielo,
     Que yo pueda proporcionar sostén y modos de vida
     Hasta que puedan ir más allá de los límites de sufrimiento. 


Práctica y compasión es lo que nos transforma de bebés en adultos espirituales, de bodhisattvas en Buddhas completamente realizados. La única forma en la que podemos mostrar nuestra gratitud al Buddha por su sacrificio, su esfuerzo, y su compromiso a nuestra salvación, la única forma de recompensarle su benevolencia y compasión es seguir su ejemplo: despertarnos a la Verdad y ayudar a otros.
















lunes, 2 de diciembre de 2019

RAICES DE LA INDIA: BUDISMO, AHIMSA Y SATYAGRAHA 02/DIC/2019





Quiero expresar mi profunda gratitud a la India por todo lo que nos ha dado. Visité a la India 3 veces en mi vida. Y cada vez estaba transformado por la belleza y sabiduría que se encuentran en este país. Una de las cosas que estoy más agradecido a la India es por darnos una bellísima flor de su cultura, el budismo. Como monje budista, mi vida se ha transformado por la sabiduría, filosofía, y métodos de transcendencia, todo lo que tiene su origen en la India. Hoy me gustaría compartir algo de esta apreciación por este país tan hermosa y enigmática que continúa informando y transformándome en mi vida cotidiana.

domingo, 1 de diciembre de 2019

TOMANDO TÉ CON BUDDHA: Mondo y Dokusan Charla Dharma 01/DIC/2019



TOMANDO TÉ CON BUDDHA:
Mondo y Dokusan
Charla Dharma 01/DIC/2019
Ven. Dr. Hyoenjin Prajna

Una vez después de una charla pública del Maestro Zen Seung Sahn, un hombre le preguntó, “¿Cuál es la diferencia entre usted y yo?” El hombre estaba preguntando “¿Qué es un maestro zen?” El Maestro Seung Sahn le contestó diciendo, “Corrijo mis errores más rápido.” (Verkuilen, 52)

Esta respuesta del Maestro Seung Sahn demuestra la importancia del maestro en la práctica del zen. No es una cuestión de nunca cometer un error en la vida, sino aprender cómo admitir tus errores, tomar responsabilidad por ellos, y hacer todo lo posible a corregirlos. Así que el maestro enseña con su ejemplo. Debe ser congruencia entre su conducta y lo que platica sobre la ética y correcta situación, correcta relación, y correcta función. El maestro debe enseñar al alumno cómo sentarse, cómo disciplinar su mente, cómo trabajar con los Kong-ans, y el alumno depende de la sabiduría y habilidad del maestro para guiarle en el camino espiritual. Sin el empujón constante del maestro, ¿cuántas personas alcanzarían la iluminación? Aunque el maestro no puede dar la iluminación, sin embargo, representa una mano extendiéndose hacia el discípulo desde la otra orilla, siempre listo para proveer cualquier ayuda que necesite. (Thien-An, 127)

Pero más que nada, un maestro zen es un ejemplo para seguir. Según Confucio, un maestro no es sólo alguien que educa a una persona intelectual y académicamente; sino es, además, un ejemplo de la vida virtuosa, alguien entregándose a través del amor por sus alumnos… El maestro puede ayudar porque ha realizado cierta cantidad de sabiduría y compasión. (Thien-An, 149) 
Se puede preguntar, ¿sabiduría de qué? Un sabio maestro una vez la definió así:

“Sabiduría es saber a qué prestar atención y qué ignorar.” ~ Wonji Dharma

Muy a menudo, prestamos demasiada atención a detalles insignificantes, por ejemplo, si el zen es una religión o una filosofía. El zen no es una filosofía o una religión. El zen trata de liberar la mente de la esclavitud de las palabras y la restricción de la lógica. El Zen, en su esencia, es el arte de ver la naturaleza del propio ser y señala el camino desde la esclavitud hasta la libertad. El Zen señala algo antes de pensar, antes de todas tus ideas. A veces se le llama religión y a veces se le llama filosofía. Elija el término que prefiera; simplemente no importa…Lo que sí se debe prestar mucha atención es a tu práctica para que te despiertas a la verdad de que eres tú y todos nosotros Buddha. Los budistas zen prestan menos atención a las escrituras como medio de aprendizaje que a los diversos métodos para practicar el zen. La forma más común de enseñanza es que la iluminación se comunique directamente del maestro al alumno. (BBC)

Aunque el maestro puede señalar la dirección, no obstante, tienes que caminar el camino espiritual por ti mismo. Nadie puede hacerlo por ti. El maestro sólo puede señalar la dirección, advirtiéndote de los baches en el camino. La maestra Zen Meiten McGuire una vez me contó una historia de cómo el zen funciona en nuestro proceso de descubrir la verdad. Dijo que es como si estuvieras caminando a casa al final del día, y tienes que pasar por un bosque. Por falta de luz y las sombras, no ves un bache en el camino, y caes adentro. Aunque te sientes molesto con la situación, tienes que levantarte y salir del bache tú mismo. El segundo día, sigues el mismo camino, pero por falta de atención, olvidando lo que pasó el día anterior, caes de nuevo en el bache. Ya estás muy enfadado por haber caído otra vez en el mismo bache. Sin embargo, tienes que levantarte y salir del bache tú mismo. El tercer día, llegas al mismo bache en el camino, pero esta vez te das cuenta de que está allí, y puedes caminar alrededor del bache sin caer adentro. En el cuarto día, decides tomar un diferente camino, un que es más confiable y mejor iluminado, libre de baches. El maestro zen es el que te informa del otro camino más seguro. Y conoce este camino porque lo ha recorrido sí mismo.

Así que tenemos que prestar atención a nuestro camino, nuestra práctica espiritual. Si andas despistado, vas a caer una y otra vez. Pero si puedes seguir el ejemplo y el consejo del maestro, evitas muchos problemas en la vida y descubres un camino más seguro recorrer para llegar a casa. Para eso, el maestro te invita a su propia casa para compartir un té y platicar un rato. Esto se llama dokusan. Según el Diccionario Conciso de Budismo y Zen:

En japonés, “dokusan” significa “ir solo (doku) a uno más alto (san), o sea, la reunión de un alumno zen con su maestro en la reclusión del cuarto del maestro. Dokusan es entre los elementos más importantes en el entrenamiento Zen. Provee al alumno una oportunidad en privado presentar a su maestro todos los problemas relacionados a su práctica de zazen y demostrar el estado de su práctica en el encuentro con el maestro para probar la profundidad de su experiencia Zen.

Además, estas pláticas entre el alumno y el maestro se llaman “mondo”, el cual significa “preguntas y respuestas”:

El mondo es un diálogo zen entre el maestro y un alumno en el cual el alumno presenta una pregunta sobre el budismo o algún problema existencial que le ha profundamente inquietado y el maestro, sin recursos en cualquier forma a la teoría o la lógica, responde de una forma que invoca la respuesta desde lo más profundo del mente-corazón del alumno. 

Muchos mondos transmitidos por los años se volvieron Kong-ans. Ejemplos de estos son los siguientes:
  Un monje una vez preguntó a su maestro, “¿Qué es Buddha?” El maestro dijo, “Tres libras de lino.”
  Ta-mei una vez preguntó a Ma-tsu, “¿Qué es Buddha?” Ma-tsu dijo, “No mente, no Buddha.”
  Un monje preguntó a Chao-chou “¿Cuál es el significado de la venida del Patriarca del oeste?” Chao-chou dijo, “El roble en el jardín delantero.”
           
Tres preguntas similares. Tres respuestas enigmáticas. ¿Cómo entenderlas? Les invito visitarme en dokusan y mediante nuestro mondo contemplaremos sus significados para que despierten a la mente de Buddha y lleguen a la otra orilla de Nirvana.




Bibliografía

BBC. Religions. Zen Buddhism.
Kohn, Michael. (2010) Trans. A Concise Dictionary of Buddhism and Zen. Shambhala: Boston.

Thien-An, Thich. (1975). Zen Philosophy and Zen Practice. Dharma Publishing: Berkeley, CA

Verkuilen, Bárbara. (2011). Dokusan with Dogen. Firethroat Press: Madison, Wisconsin.