MEDITACIÓN BUDISTA ZEN

VEN. DR. JINSIM HYOENJIN: Arzopispo y Abad Regional de México de la Orden Zen de Cinco Montañas, es monje y guía maestro de la sangha MBZ, recibió Transmisión el 27 de marzo 2021 e Inga el 16 de julio 2017, y recibió los 250 votos del Bhikshu (monje) el 22 de julio 2016 por el Ven. Dr. Wonji Dharma.

Ven. Jinsim Hyoenjin es originalmente de Kansas City, Missouri, USA y ha vivido en Guadalajara, México desde 2000. Tiene más de 45 años experiencia en meditación, dos maestrías (psicología y estudios budistas), y un doctorado de Psicología Oriente-Occidente investigando métodos de meditación en las tradiciones espirituales del Oriente.

Ven. Jinsim Hyoenjin imparte clases, conferencias universitarias, charlas Dharma, retiros y talleres sobre el buda-dharma además de citas individuales para orientación y estudio personalizado.

Un arzobispo (maestro zen superior) es un obispo que, habiendo recibido Inga y Transmision de Dharma, preside varias diócesis en una gran región. Este puesto incluye algunas responsabilidades de supervisión tanto de las diócesis como de los obispos de esa región. Un arzobispo sirve como guía o instructor en asuntos religiosos; y a menudo es el fundador o líder dentro de una Orden. Además, el Colegio de Arzobispos actúa como un Consejo Rector igualitario para la Orden Zen de las Cinco Montañas.
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lunes, 20 de septiembre de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN Capítulo 3.4. La Meditación del Trabajo

 


FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN

Capítulo 3.4. La Meditación del Trabajo

Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin

19/SEP/2021



Cuando el Quinto Patriarca Hung-Jeng recibió esta estrofa de Hui-Neng, certificó la profunda realización que había tenido lugar en la mente de su discípulo y le transmitió a él su túnica y su cuenco, el signo exterior de la transmisión interior del "Sello de la Mente". Así fue como Hui-Neng se convirtió en el Sexto Patriarca del budismo Zen. ¿Por qué el Quinto Patriarca eligió a Hui-Neng como su sucesor sobre Shen-Hsiu? Básicamente, por la misma razón que Buda eligió a Mahakashyapa como su sucesor sobre el intelectual Ananda. Hay una diferencia entre el entender intelectual y la comprensión espiritual, y en el Budismo Zen el segundo es el más importante. Ambos Ananda y Shen-Hsiu tenían conocimiento intelectual, pero les hacía falta la perspectiva espiritual de Mahakashyapa o de Hui-Neng. La perspectiva dualista de Shen-Hsiu es perfectamente aceptable, incluso necesaria, desde un punto de vista de entendimiento intelectual. Pero la perspectiva no dualista de Hui-Neng es más profunda; va directo a los cimientos de la realidad, a la unidad subyacente a las diferencias, a la esencia universal que fluye por las siempre cambiantes partículas. 

Puesto que todo está interrelacionado, puesto que todas las cosas dependen la una de la otra, nada es absoluto, nada está separado, sino todo es parte de una totalidad indivisible. En este mundo fenomenal todo tiene varios lados: en lo bueno puede haber lo malo, en lo correcto puede haber lo incorrecto; en lo malo puede haber lo bueno; en lo incorrecto puede haber lo correcto. Y estos polos opuestos no son más que las dos caras de la misma moneda. Los pares de opuestos existen todos como parte de una sola realidad, y todos manifiestan esa misma realidad. Esto es similar al concepto del Ying y el Yang en el Taoísmo. El Yin y el Yang, los principios de lo obscuro o el femenino y la luz o el masculino, que parecen oponerse entre sí. Pero ambos son necesarios para completar la armonía de la naturaleza, y del equilibrio de los dos el Tao funciona y perdura. Es lo mismo en el Zen. 



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lunes, 30 de agosto de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN Capítulo 3.3. La Meditación de Trabajo

 


FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN

Capítulo 3.3. La Meditación de Trabajo

Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin

29/AGO/2021






Después de que Shen-Hsiu presentó su poema al Patriarca, todos quedaron muy impresionados con él. Todos admiraban a Shen-Hsiu y no tenían duda de que sería él que recibiría la transmisión - casi todos, a excepción de un monje analfabeto que trabajaba en la cocina. Este monje, cuyo nombre era Hui-Neng, había llegado hace poco al monasterio desde el sur de China. Al llegar, el Quinto Patriarca lo había asignado al tipo de trabajo más bajo en la cocina, el trabajo usual para los primerizos, donde él se había permanecido sin atraer la atención de nadie. Pero ahora este Hui-Neng no sólo cuestionaba la sabiduría del monje principal, Shen-Hsiu, sino además quería entregar un poema él mismo. Pero, Hui-Neng no sabía escribir; por lo que le pidió a un amigo que escribiera su poema y que se lo entregara al maestro. El poema decía:

        El Bodhi no es como el árbol,
        El espejo brillante no brilla en ninguna parte.
        Puesto que no hay nada desde el principio, 
        ¿Dónde se puede acumular el polvo?


Como pueden ver, el significado de este poema es exactamente lo opuesto al poema de Shen-Hsiu. Donde Shen-Hsiu dice que el cuerpo es como el árbol de Bodhi, Hui-Neng dice que el Bodhi no es como un árbol. Donde Shen-Hsiu dice que la mente es como un espejo brillante, Hui-Neng dice que el espejo brillante no brilla en ninguna parte. Y cuando Shen-Hsiu habla de que el polvo se acumula, Hui-Neng dice que no hay polvo ni ningún lugar donde acumularse.


El poema de Hui-Neng no es para nada obvio para el entendimiento intelectual, porque es el producto de una profunda experiencia espiritual. El poema muestra que Hui-Neng había llegado a la comprensión de que todo en el universo fenomenal es parte de la naturaleza de Dharma, una parte del Dharmakaya, o el Cuerpo absoluto de Buda. La naturaleza de Dharma es limpia, pura y perfecta. No contiene oscuridad y siempre está brillando, como una joya. Pero si la naturaleza de Dharma está siempre brillando por doquier, entonces ¿dónde podría no estar brillando? Sería falso buscar un lugar en específico para verla brillar, porque brilla en todas partes, iluminando todo el universo. Si es así, entonces ¿de qué sirve un espejo brillante? En el segundo par de líneas Hui-Neng muestra su entendimiento del vacío (shunyata) o la nada (Jap.: mu). ¿Por qué todo es nada? Porque todo es la combinación de partes componentes, todo está cambiando constantemente, y todo es no substancial. Por lo tanto, todo es vacío, todo es nada. Espacio y tiempo son el vacío, el espejo y el polvo también son el vacío. Puesto que el espejo y el polvo los dos son el vacío, ¿cómo puede el vacío acumular en el vacío, cómo puede el vacío brillar en el vacío? 


Ése es el significado del poema y el contenido de la comprensión de Hui-Neng. La diferencia entre Shen-Hsiu y Hui-Neng es básicamente la diferencia entre una perspectiva dualista y una no-dualista. Shen-Hsiu se basa en el dualismo: distingue entre el cuerpo y la mente, el polvo y el espejo, lo limpio y lo sucio. Hui-Neng se basa en el no-dualismo: ve más allá de la dualidad del sujeto y el objeto, la ilusión y la iluminación, el polvo y el espejo. El entiende que ambos son vacíos, ambos son nada y ambos son uno. De esta manera se demuestra como el verdadero heredero de Bodhidharma, quien propuso a su manera lacónica la misma filosofía de la nada al emperador Liang Wu-Ti.

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lunes, 23 de agosto de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN Capítulo 3.2. La Meditación de Trabajo


FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN
Capítulo 3.2. La Meditación de Trabajo
Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin
22/AGO/2021





 

Al aplicar esta filosofía, el Quinto Patriarca y sus discípulos trabajaron muy duro todos los días. Se levantaban muy temprano en la mañana, recitaban sutras y se sentaban en meditación por varias horas; luego, después de un ligero desayuno, se dispersaban por las diferentes secciones del monasterio para hacer las cosas que se tenían que hacer. Algunos se iban al jardín a cuidar del huerto; otros se iban a los campos de arroz a atender la cosecha. Algunos barrían, trapeaban y limpiaban el monasterio, mientras otros trabajaban en la cocina preparando las comidas. Después de sus tareas, los monjes iban a clase a estudiar o leer en sus cuartos o a recitar sutras, rezar, confesarse, etc., ante el altar de Buda. Pero las actividades de trabajo y estudio no debían hacerse casualmente con una mente distraída; se tenían que hacer con plena atención, como un ejercicio de meditación. Así la meditación sentada y el trabajo cotidiano se fusionaron en una meditación continua que duraba desde el amanecer hasta el último gong de la noche que indica la hora de dormir. 


Cuando el Quinto Patriarca se volvió viejo, se dio cuenta de que había llegado la hora de escoger a un sucesor. Había sido establecido como parte del linaje Zen desde tiempos en que Sakyamuni Buda transmitió la primera vez el "Sello de la Mente" a Mahakashyapa, que cada patriarca designa a uno de sus discípulos para que se volviera su sucesor y con eso continuar la transmisión de la línea de patriarcas. La túnica y el cuenco de la autoridad patriarcal no debían ser pasados indiscriminadamente a cualquier discípulo, tampoco para un discípulo que brillara con la más destacada inteligencia. Debían transmitirse sólo al discípulo que había alcanzado la realización espiritual más profunda, aquel que había penetrado la mente de su maestro y, por lo tanto, era capaz de transmitir la iluminación a los demás. Cada patriarca era por lo tanto un miembro de la dinastía espiritual del Buda. Así que, un día el Quinto Patriarca reunió a su montón de discípulos ante él en la sala de conferencias y les dijo: "La cuestión del nacimiento y la muerte es de gran asunto. Ahora vayan y busquen esa sabiduría trascendental que vive en sus propias mentes, y escríbanme un poema sobre eso. Aquel que me muestre que ha logrado su Esencia de la Mente será nombrado el Sexto patriarca".


Todos los discípulos se retiraron, pensando que el título de patriarca irá automáticamente al monje principal, Shen-Hsiu, reconocido por su gran intelecto y su práctica del Dharma, así que nadie escribió un poema. Dándose cuenta de que la carga había caído en él, Shen-Hsiu escribió y entregó un poema al Patriarca que expresaba su entendimiento del Zen. El poema era el siguiente:

        El cuerpo es el árbol de Bodhi,
        La mente es como un espejo brillante.
        Tenga cuidado de mantenerla siempre limpia,
        Y no deje que se acumule polvo en ella.


La primera línea implica que el cuerpo es como el árbol de Bodhi en el cual el Buda se iluminó. El cuerpo, por lo tanto, es el cimiento para la práctica, la base necesaria para llegar a la iluminación. La segunda línea compara la mente con un espejo brillante, porque en su naturaleza esencial la mente es el reflejo claro y brillante de la sabiduría de la budeidad. Pero nuestra mente en su estado común todavía no es brillante; por lo tanto debemos mantenerla limpia, debemos evitar que el polvo se acumule en ella. Esto está indicado por la tercera y cuarta línea. La forma de limpiar la mente es con la meditación. A través de la meditación el polvo de los deseos y el apego mundanos se quita de la mente, y la sabiduría radiante de la naturaleza búdica se manifiesta.






lunes, 16 de agosto de 2021

FILOSOFÍA ZEN. PRÁCTICA ZEN Capítulo 3.1. LA MEDITACIÓN DE TRABAJO

 


FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN
Capítulo 3.1.: La Meditación De Trabajo
Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin
15/AGO/2021






Cuando Bodhidharma llegó a China, trajo consigo un mensaje especial. Este mensaje anunciaba la posibilidad de una experiencia de iluminación inmediata y la obtención directa de la budeidad. Bodhidharma también trajo consigo como parte esencial de su mensaje el método que lleva a la iluminación, el método de la meditación interna perfectamente representado por sus nueve años de práctica de contemplar la pared (pi-kuan). Al invertir la luz de la conciencia hacia sí misma, fue posible para él penetrar la capa de ilusiones y pasiones y llegar a una comprensión intuitiva de su verdadera naturaleza.


La práctica de Bodhidharma de contemplar la pared estableció el precedente para el desarrollo de la meditación Zen en los siglos siguientes a su llegada. Desde Sakyamuni Buda, a través de Mahakashyapa y toda la línea de patriarcas de la India que culminan en Bodhidharma, la forma esencial de práctica para obtener la iluminación fue la meditación sentada. Bodhidharma llevó este método a China, y los primeros patriarcas del Zen chino siguieron su ejemplo. El Segundo Patriarca, Hui-Ke (468-543), el Tercero, Seng-Tsan (año de su muerte 606), el Cuarto, Tao-Hsin (580-651), y el Quinto, Hung-Jen (601-675), todos continuaron con el énfasis en la meditación sentada. 


Con el tiempo, sin embargo, la situación cambiaría. Con el crecimiento interés por el budismo Zen en China, más y más personas de China fueron llegando a los monasterios a estudiar y practicar la meditación. Por lo tanto, crecieron grandes monasterios capaces de albergar y sustentar a muchas personas. El Quinto Patriarca Hung-Jen tenía más de 500 discípulos estudiando con él, viviendo todos juntos en el mismo monasterio. Pero si todas estas personas practicaran la meditación sentada todo el día, todos los días, ¿qué pasaría? ¿Quién limpiaría los cuartos? ¿Quién recortaría el jardín? ¿Quién traería el agua? ¿Quién cocinaría? Si no se realizaban estas tareas, el monasterio caería en un estado de desorden. Por lo tanto, el Quinto Patriarca introdujo un nuevo elemento en la práctica de meditación: la meditación debía realizarse no sólo cuando se estaba sentado en silencio, sino también cuando se participaba activamente en las tareas de la vida cotidiana. Ésta sería una meditación en acción, una extensión de los principios de la contemplación interior aplicada en las tareas y las rutinas de la existencia cotidiana. 


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lunes, 9 de agosto de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN Capítulo 2.6. BODHIDHARMA: El Patriarca del Occidente

 


FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN
Capítulo 2.6. BODHIDHARMA: El Patriarca del Occidente
Charla Dharma 08/AGO/2021
Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin




No hay necesidad de esperar hasta que muramos para obtenerla. En el cristianismo, la creencia es que si un hombre es bueno ahora, cuando muera, su alma irá al cielo y disfrutará de la felicidad allí. Pero según el Zen, Nirvana se debe lograr no sólo después de la muerte, sino aquí y ahora. ¿Para qué es el Nirvana? El Nirvana es un estado de la mente. Cuando la mente está iluminada, podemos experimentar la dicha de Nirvana dondequiera que estemos, en cualquier momento. Considera el Buda: ¿no experimentó Nirvana durante su vida?  Y, sin embargo, sus compatriotas no estaban en Nirvana. Para el Buda, todo, en este mundo es Nirvana, todo es perfecto. 



Cuando la mente se cambia de la ignorancia a la iluminación, Samsara se transforma en Nirvana. Cuando estamos iluminados, nos damos cuenta de que el Buda y todo son uno: esto es Talidad, Unidad, o Tathata. Darse cuenta de la unidad de todo es kensho, "ver su propia naturaleza". La mente no discriminatoria no tiene distinciones entre sujeto y objeto, alto y bajo, bueno y malo, Buda y uno mismo, Samsara y Nirvana. En el Budismo Zen, el kensho suele considerarse como el primer paso en el camino de la Iluminación, pero quizás sea el paso más importante porque abre el ojo de la mente a una nueva dimensión de la existencia y nos brinda una experiencia directa de la unidad con el universo.


El mensaje que Bodhidharma trajo a China fue el método de meditación con el fin de alcanzar la iluminación o la autorrealización. Él enseñó que la práctica de la meditación debe ser fusionada con la vida diaria. Es mejor dedicar diez o veinte minutos después de despertarse por la mañana para practicar la meditación, y nuevamente diez o veinte minutos antes de retirarse por la noche. Es cierto que sentarse en meditación puede no ser la única manera de obtener la autorrealización, pero sin la disciplina de la meditación diaria es muy difícil iluminarse.


Método de práctica.

Después de la experiencia de meditación y el proceso de respiración descrito en el capítulo uno, el estudiante puede introducir una variante en su práctica. Después de asumir la postura corporal correcta para la meditación, la mente se establece en un estado de tranquilidad, el meditador comienza a respirar suave, ligera y naturalmente, contando las respiraciones de uno a diez y de diez a uno. Durante la meditación, los ojos se cierran ligeramente, pero el ojo de la mente trata de visualizar la respiración que entra y sale. No se ve nada más que la respiración, no se piensa en nada más que la respiración. El meditador debe visualizar las respiraciones lo más claramente posible. Tal práctica intensifica la experiencia de meditación y ayuda a cortar la discriminación.










lunes, 2 de agosto de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN Capítulo 2.5. Bodhidharma - El Patriarca del Occidente

 


FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN
Capítulo 2.5. Bodhidharma - El Patriarca del Occidente
Charla Dharma 01/AGO/2021
Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin

    


Aprender Zen también es como aprender a nadar. Cuando la persona va a una clase de natación, el instructor le mostrará algunos métodos básicos y técnicas, y luego el resto depende de él. Si no salta al agua y trata de nadar, nunca será un nadador. La única manera de aprender es saltar al agua y comenzar a practicar lo que el instructor le enseña, y si practica lo suficiente, puede convertirse en un buen nadador. En el Budismo Zen es de la misma manera. Si queremos iluminarnos, debemos acudir a un maestro y recibir algunas instrucciones. Pero una vez que recibimos instrucciones, la cosa más importante es ponerlas en práctica. Sólo a través de la práctica esperamos alcanzar la iluminación. 

En las dos últimas líneas del mensaje de Bodhidharma también encontramos reconocimiento de que todos tienen una naturaleza de Buda. Todos somos Budas potenciales. Pero ¿por qué no somos Budas, de hecho? No somos Budas porque nuestras mentes están llenas de preocupaciones, deseos, apegos y egoísmo. Si queremos descubrir nuestra naturaleza de Buda y convertirnos en Budas, debemos dejar que nuestras mentes se mantengan calmadas y puras; entonces se puede lograr el camino de Buda. 


El Zen nos da el método para descubrir nuestra naturaleza búdica. A través de la meditación, aprendemos a mantener nuestras mentes calmadas y tranquilas, y cuando nuestras mentes están calmadas y tranquilas, podemos ver nuestra mente pura, descubrir nuestra verdadera naturaleza y alcanzar la Budeidad. El Buda y todo el universo están presentes en la mente tranquila. No podemos encontrarlos por fuera, sino solo por dentro. Descubrir nuestra verdadera naturaleza es la realización más elevada, y esta realización puede tener lugar en la vida presente. 


lunes, 26 de julio de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN Capítulo 2.4: Bodhidharma - El Patriarca del Occidente


FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN
Capítulo 2.4: Bodhidharma - El Patriarca del Occidente
Charla Dharma 25/JUL/2021
Ven. Dr. Hyoenjin Prajna

Este es el significado de las dos primeras líneas del mensaje de Bodhidharma. Las siguientes dos líneas dicen: "Apuntar directamente a la mente del hombre; Ver la naturaleza de hombre y el logro de la Budeidad". Estas dos líneas nos muestran el método del Budismo Zen. El camino del Zen no implica adorar o presumir a algún ser sobrenatural, sino observar nuestra verdadera naturaleza y darnos cuenta de que nuestra verdadera verdad es la naturaleza de Buda. Para llegar a esta percepción debemos cultivarnos, debemos practicar. ¿Cómo podemos descubrir nuestra verdadera naturaleza si nos aferramos ciegamente a las escrituras y no practicamos por nosotros mismos? 

Si vamos a un centro Zen y hablamos con un maestro Zen, muchas veces puede responder nuestras preguntas con silencio. Este es el silencio del conocimiento. No significa que el maestro Zen no sepa cómo responder; más bien, significa que está tratando de comunicar que hay algunas cosas que no se pueden explicar con palabras, cosas que permanecerán en la oscuridad hasta que las descubramos a través de nuestra propia experiencia. 

Nuestro lenguaje es limitado. Se puede usar solo para expresar verdades limitadas. Para expresar la verdad última -Nirvana- se pueden usar muchas palabras, pero no son adecuadas. Si deseamos comprender, debemos experimentar, y para experimentar debemos practicar. No hay otra manera. Supongamos que tenemos una taza de té en la mano. Tomamos un sorbo y decimos: "Esto es bueno". Si otro no ha probado el té por sí mismo, puede creernos, pero no sabe que el té sea bueno. Si quiere saber qué tan bueno es el té, debe probarlo él mismo. Entonces sabrá lo bueno que es. Del mismo modo con la enseñanza de Buda. Podemos aceptarla, creerla y estudiarla, pero a menos que practiquemos y nos demos cuenta de la enseñanza por nosotros mismos, no podemos decir que la sepamos.



lunes, 19 de julio de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN Capítulo 2.3. Bodhidharma - El Patriarca del Occidente




FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN

Capítulo 2.3. Bodhidharma - El Patriarca del Occidente

Charla Dharma 18/JUL/2021

Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin

Durante nueve años se sentó a meditar frente a la pared, practicando pi-kuan, o "contemplación de la pared". Nunca habló con nadie; él sólo se sentó. Entonces, un día un monje chino llamado Shen-Kuang (Hui-Ke) se acercó a él y le pidió instrucción. Bodhidharma permaneció en silencio. El monje le preguntó, una segunda y una tercera vez. Bodhidharma permaneció en silencio. Una y otra vez el monje rogó que se le enseñara, pero aun así el Maestro no se movió. Finalmente, al ver la sinceridad del monje, se dio cuenta de que aquí había un hombre capaz de recibir el Dharma. Se volvió hacia él y le dijo. "¿Qué quieres de mí? Kuan respondió: "Durante mucho tiempo he intentado mantener mi mente tranquila y pura practicando la meditación. Pero cuando medito, me molestan muchos pensamientos y no puedo mantener mi mente en calma. ¿Por favor, dime cómo puedo pacificar mi mente?"

Bodhidharma sonrió y respondió: "Tráeme esa mente y te ayudaré a pacificarla." Kuang se detuvo, buscó dentro de su mente, y después de un momento dijo: "Estoy buscando mi mente, pero no puedo encontrarla". "Allí," declaró Bodhidharma, "¡ya la he pacificado!". Con estas palabras, la mente loca de Kuang se detuvo de repente. Se levantó un velo. Fue iluminado. Cuando tomó la mente como real, entonces la mente errante lo perturbó en su meditación. Pero ahora que no podía encontrar esa mente errante, se dio cuenta de que la mente es no-mente, que nada puede ser perturbado. Y desde esa no-mente se dio cuenta de la Mente Única. Desde ese momento en adelante, She-Kuang se convirtió en discípulo de Bodhidharma y recibió el nombre budista Hui-Ke. Después del fallecimiento de Bodhidharma, Hui-Ke heredó la túnica y el cuenco y se convirtió en el Segundo Patriarca del Budismo Zen Chino. 

La totalidad de la filosofía Zen se encuentra en el mensaje especial que Bodhidharma trajo de la India a China. Las dos primeras líneas son: "Una transmisión especial fuera de las escrituras; No dependa de las palabras y letras." Estas líneas señalan la diferencia entre el Budismo Zen y las otras escuelas del Budismo, así como entre el Zen y otras religiones. Todas las demás religiones y escuelas budistas atribuyen su enseñanza a escrituras particulares que se consideran como la autoridad suprema y verdadera. De generación en generación, estas escrituras son leídas, estudiadas y cantadas. En el Budismo Zen, sin embargo, no existen tales escrituras. Las palabras y letras especiales no cuentan para nada. ¿Por qué? Porque entender el Zen no es una cuestión de aprendizaje de libros, sino de experiencia personal.

Uno puede preguntar: "En el Zen, ¿no son algunos de los sutras leídos y estudiados, como el Sutra del Diamante y el Sutra Lankavatara? Y, ¿no cantan el Sutra del Corazón todos los días en los monasterios Zen de todo el mundo?" La respuesta a estas preguntas es sí, pero en el Zen las escrituras desempeñan un papel diferente al de otras religiones. Para el Zen, los sutras no son la verdad, sólo son guías a la verdad. Consideramos la enseñanza del Buda como un dedo que apunta a la luna. La verdad, o Nirvana, es la luna; la enseñanza del Buda es el dedo. Sólo usamos el dedo como guía para encontrar la dirección de la luna. Pero el dedo es demasiado corto para llegar a la luna. Si deseamos ver la luna, ¿qué debemos hacer? Dejamos el dedo atrás y miramos directamente a la luna. Y una vez que se ve la luna, el dedo ya no es necesario.


El mismo principio se aplica al papel de la enseñanza de Buda en el budismo Zen. Las escrituras sólo señalan la dirección de la verdad, pero una vez que conocemos la dirección tenemos que dejar atrás las escrituras y experimentar la verdad por nosotros mismos. Las escrituras no son un sustituto de nuestra propia experiencia. Son valiosas en la medida en que nos dan una noción de cómo es la verdad y de dónde se encuentra. Pero una vez que sepamos la dirección, debemos dejar atrás todas las letras y palabras. Tenemos que trascender incluso la palabra de Buda, porque cuando nos aferramos a ella, se convierte en un obstáculo para la iluminación en lugar de una guía. En el Budismo Zen la experiencia cuenta para todo. Y para lograr la experiencia, es decir, para alcanzar la iluminación y realizar el Nirvana, se necesita práctica. No podemos llegar a ninguna parte sin práctica. 




lunes, 12 de julio de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN Capítulo 2.2. El Patriarca del Occidente

 


FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN 

Capítulo 2.2. Bodhidharma - El Patriarca del Occidente

Charla Dharma 11/JUL/2021

Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin



Quizás quiso decir que todas las enseñanzas en el budismo no son más que métodos para practicar, medios hábiles o recursos, y que lo que constituye la esencia para un hombre puede no ser la esencia para otro. Quizás quiso decir que todos los fenómenos están condicionados, son relativos y vacíos y, por lo tanto, no contienen ninguna esencia en absoluto. O tal vez quiso decir que la Mente original de la Iluminación es el Vacío que todo lo ilumina, en el que no hay nada a qué agarrar y no hay quien agarra, y por lo tanto no hay esencia en absoluto. Pero Bodhidharma no era el tipo de hombre para desperdiciar palabras. Por lo tanto, corta y nítida, la respuesta vino: "Ninguna esencia en absoluto".

Esta respuesta no agradó al emperador. Sin embargo, trató de ser paciente y le hizo una pregunta más a Bodhidharma: "Usted dice que, según el budismo, todo es nada, que todas las cosas no tienen esencia. Bueno, entonces, ¿quién es el que está hablando conmigo ahora?" "No sé." Esta respuesta escandalizó al Emperador. Perdió la paciencia, despidió a Bodhidharma de su corte y se retiró a su habitación, con la cabeza girando en confusión.

Mientras tanto, abandonado a sí mismo, Bodhidharma pensó: “Este hombre es un erudito budista y, sin embargo, ni siquiera él podía entenderlo. Quizás las condiciones aún no sean lo suficientemente favorables para que yo enseñe." Así que se fue al monasterio de Shao-Lin en el estado de Wei, se sentó con las piernas cruzadas frente a una pared y entró en un profundo estado de meditación. Se sentó así durante nueve años, esperando que maduren las condiciones, esperando que alguien apareciera, alguien que sería capaz de recibir la transmisión de la maravillosa Mente de Buda, ese tesoro invaluable que había viajado desde la India hasta China para ser transmitido. 

lunes, 5 de julio de 2021

FILOSOFÍA ZEN, PRÁCTICA ZEN, Capítulo 2.1 El Patriarca del Occidente

 


Capítulo 2.1: Bodhidharma - 

El Patriarca del Occidente

Ven. Dr. Jinsim Hyoenjin
04/JUL/2021



Al observar los orígenes del budismo Zen, encontramos que el verdadero fundador del Zen no es otro que el propio Buda. A través de la práctica de la meditación interna, el Buda alcanzó la Iluminación Suprema y, de ese modo, se convirtió en el Despierto, El Señor de la Sabiduría y la Compasión. Durante los 49 años que siguieron a su Iluminación, el Buda recorrió el subcontinente de la India, proclamando la doctrina y enseñando el camino de la liberación hasta que, a la madura edad de ochenta años, ingresó a Paranirvana rodeado de sus discípulos. Después del Paranirvana, o fallecimiento, del Buda, la transmisión de su enseñanza se movió en dos diferentes direcciones. Una línea de transmisión se convirtió en lo que se llama Budismo Theravada o Hinayana y viajó hacia el sur a Ceilán, Birmania, Tailandia, Camboya y Laos. La otra se convirtió en lo que se llama Budismo Mahayana y viajó hacia el norte hasta el Tíbet, Nepal, Mongolia, China, Japón, Corea y Vietnam.

El Budismo Zen es una de las sectas más importantes del Budismo Mahayana. Sin duda, el Zen no existía como una secta separada en la India, pero el elemento esencial estaba allí: la práctica de la meditación como una forma de iluminación, es decir, la realización de la verdadera naturaleza de uno. Esta transmisión de iluminación se remonta directamente a Buda. En los 49 años de su ministerio, el Buda iluminó a muchas personas y tuvo muchos discípulos distinguidos. Poco antes de entrar en Paranirvana, transmitió su Sello de la Mente, la certificación de la Iluminación, a Mahakashyapa, quien se convirtió así en el Primer Patriarca del Budismo en general, y del Budismo Zen en particular. Mahakashyapa, a su vez, antes de su propio fallecimiento, transmitió el Sello de la Mente a Ananda, quien se lo pasó a su propio discípulo principal. Así, en el camino, la Mente de la Iluminación fue transmitida de maestro a discípulo, generación tras generación, a través de 28 patriarcas de la India. Luego, en el siglo VI d.C. la transmisión experimentó un nuevo giro: el Sello de la Mente se llevó de la India a China. La figura responsable de llevar la Doctrina de la Mente a China era un maestro de la India llamado Bodhidharma, el veintiocho patriarca del Budismo en la India y el primer patriarca del Budismo Zen en China. Es a Bodhidharma y su mensaje que pasamos a continuación.

El budismo comenzó a extenderse a los países vecinos de la India en una época temprana. En el siglo III a.C. los misioneros budistas trajeron las enseñanzas de Buda a Ceilán, y desde el comienzo de la era cristiana en adelante, los monjes budistas comenzaron a propagar el budismo en China. Así, cuando Bodhidharma llegó a China en 520 d.C., el budismo ya estaba bien establecido. Las escrituras fueron estudiadas, se crearon imágenes de Buda y se construyeron monasterios. Los templos fueron muy concurridos.  Cantidades de hombres y mujeres chinos se convirtieron en monjes y monjas, y muchas personas practicaron seriamente las enseñanzas del Buda en su vida diaria. Bueno, entonces, uno podría preguntarse: si esto fuera así, ¿qué necesidad hay de que Bodhidharma vaya a China? ¿Qué tenía que dar a los chinos que ya no tenían? 

Bodhidharma tuvo algo muy especial para dar a los chinos. No se parecía en nada a las cosas que los otros misioneros budistas trajeron a China. No era una imagen, un libro, un rosario, una túnica o un mantra. No se podía tocar con las manos, ni con los ojos, ni con la boca, ni con los oídos. De hecho, cuando Bodhidharma llegó a China, él estaba completamente con las manos vacías. Ahora uno podría pensar: "Ah, entonces no debe haber traído nada". Esto puede ser correcto, pero si no trajo nada, fue un "nada" muy especial. Esta "nada" fue un mensaje, un mensaje que fue así:

Una transmisión especial fuera de las escrituras;

No depende de palabras y letras;

Directo apuntando a la mente del hombre;

Ver dentro la naturaleza de uno y el logro de la Budeidad.

Este mensaje contiene toda la filosofía básica del budismo Zen. La misión de Bodhidharma en China y la "nada" que trajo, transformó el Lejano Oriente.

Bodhidharma llegó a China alrededor del año 520 d.C., mil años después del tiempo del Buda. Cuando llegó, Budismo estaba bien establecido. Hubo muchos budistas chinos sinceros que entendieron bien la doctrina, apoyaron generosamente la religión y cultivaron el camino con gran energía. Sin embargo, lo que faltaba era la transmisión de la Mente de Iluminación, el Sello patriarcal de la Mente que originalmente pasaba del Buda a Mahakashyapa. Fue esta transmisión que el Bodhidharma vino a entregar a China.

En el momento de su llegada, el gobernante de China era el Emperador Wu-Ti de la dinastía Liang. El emperador Wu-Ti era un ardiente budista, un erudito, además de un partidario y devoto. A través de sus contactos con otros maestros del Budismo, había llegado a entender la filosofía budista muy bien. Cuando se enteró de que el gran maestro Bodhidharma había llegado a China, estaba encantado e invitó al maestro a su corte. ¡La oportunidad de ver y aprender de un maestro así era demasiado rara! Cuando Bodhidharma entró en la corte, el Emperador, después de presentar sus respetos, habló al Maestro de esta manera: "Durante mucho tiempo he usado mi propio dinero para apoyar a muchos templos budistas y ordenar a muchos monjes y monjas budistas. He construido escuelas para niños y hospitales para enfermos y ancianos. He impreso muchos textos budistas para su distribución gratuita a la gente. He hecho muchas cosas buenas por el Budismo y por mi gente. ¿Podría decirme cuánto mérito obtendré?" Sin un momento de vacilación, Bodhidharma respondió: "No hay mérito en absoluto". 

La respuesta golpeó al Emperador como una bofetada. Los otros maestros le habían enseñado de manera muy diferente. "Hacer el bien", dijeron, "y recibirás el bien; hacer el mal y recibirás el mal. Los efectos siguen a las causas como las sombras siguen a las figuras." Pero ahora el Emperador pensó: "Aunque he hecho muchas cosas buenas, este maestro dice 'no hay mérito en absoluto.'" Estaba perplejo.

¿Por qué respondió Bodhidharma cómo lo hizo? Quizás quiso decir que si hacemos el bien con el deseo de ganar mérito para nosotros mismos, eso no es bueno. No estamos trabajando para el bienestar de los demás, no estamos trabajando para promover el Dharma; estamos trabajando para nuestro propio bienestar, estamos trabajando para promovernos a nosotros mismos. Podríamos obtener algún mérito verbal, pero ¿cómo podemos obtener algún mérito supramundano, mérito para Iluminación o Nirvana? Quizás, esto es lo que Bodhidharma quería decir, pero Bodhidharma no era el tipo de hombre para dar largas explicaciones. Por lo tanto, sin dudarlo ni un momento, respondió: "No tiene ningún mérito en absoluto."

El Emperador luego le hizo otra pregunta a Bodhidharma: "¿Podría decirme, por favor, qué es la esencia del budismo?" Corta y aguda, la respuesta vino: "No hay esencia en absoluto."  El Emperador quedó atónito. ¿Ninguna esencia en absoluto? Cuando hicimos esta pregunta a los otros maestros, explicaron, con muchas palabras, argumentos, ilustraciones y pruebas, las doctrinas básicas del budismo. Uno demostró que la doctrina de causa y efecto es la esencia del Budismo, otro la teoría del karma y el renacimiento, otro las Cuatro Nobles Verdades, el Óctuple Sendero Noble, el ideal del Bodhisattva, etc. Pero aquí está este gran maestro altamente respetado, y responde: "No hay ninguna esencia en absoluto". ¿Había viajado de India a China simplemente para decir esto? ¿Podría ser este el significado de la llegada del Patriarca desde Occidente?