MEDITACIÓN BUDISTA ZEN

VEN. DR. HYOENJIN PRAJNA: Obispo y Abad Regional de México de la Orden Zen de Cinco Montañas, es monje y guía maestro de la sangha MBZ, recibió Inga el 16 de julio 2017, y recibió los 250 votos del Bhikshu (monje) el 22 de julio 2016 por el Ven. Dr. Wonji Dharma. Ven. Hyoenjin es originalmente de Kansas City, Missouri, USA y ha vivido en Guadalajara, México desde 2000. Tiene más de 45 años experiencia en meditación, dos maestrías (psicología y estudios budistas), y un doctorado de Psicología Oriente-Occidente investigando métodos de meditación en las tradiciones espirituales del Oriente. Ven. Hyoenjin imparte clases, conferencias universitarias, charlas Dharma, retiros y talleres sobre el buda-dharma además de citas individuales para orientación y estudio personalizado.

Un Obispo (Maestro Zen) es un miembro del clero que, después de haber recibido Inga, preside sobre una o más congregaciones. Esta posición incluye responsabilidades de supervisión sobre la comunidad de practicantes y los líderes en esa región. Un obispo sirve como guía e instructor en asuntos religiosos; y es a menudo el fundador y líder de sus congregaciones.

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domingo, 23 de febrero de 2020

EL MANIFIESTO MONÁSTICO (Texto) Voto 1 Comprometerse al Silencio Charla Dharma 23/FEB/2020



EL MANIFIESTO MONÁSTICO
Voto 1
Comprometerse al Silencio
Charla Dharma 23/FEB/2020
Venerable Dr. Hyoenjin Prajna

1.  Me comprometo a descubrir momentos en cada día para el silencio y la quietud, para dejar espacio para la ecuanimidad, y aprender a no ser obstaculizado por nuestra cultura de ruido y estimulación constante.

Es importante encontrar un lugar silencioso tanto exterior como interior cada día para descansar y reconectar con nuestro corazón y equilibrio mental, lejos de nuestros distractores de teléfonos, computadores, televisores, y estímulos mentales. No es nada fácil soltar todo por unos minutos. Estamos corriendo de un lado a otro, apresurados para la próxima cita o trabajo esperándonos. Si consideramos la meditación como una tarea más, se vuelve muy pesado, como una cosa más a la lista de quehaceres del día. Pero el Buda en sus discursos a los monjes nos aconseja la actitud hacia la meditación cada día comparándola con la frescura del agua:

"Rahula, desarrolle la meditación que es como el agua; porque cuando se desarrolla la meditación que es como el agua, surgidos contactos agradables y desagradables no invaden su mente y se quedan. Así como las personas se lavan las cosas limpias y cosas sucias, excrementos, orina, saliva, pus y sangre en el agua, y el agua no es repelida, humillada y disgustada por eso, también Rahula, desarrolle la meditación que es como el agua; porque cuando se desarrolla la meditación que es como el agua, surgidos contactos agradables y desagradables no invaden su mente y se quedan." (MDL, 62:14)
Así que la meditación nos da la oportunidad de limpiar la mente de los residuos del día, cosas que invaden nuestros pensamientos y nos dejan agobiados, estresados y molestos con el mundo. Al sentarnos cada día sobre nuestro cojín en el silencio y la quietud, nos abrimos una y otra vez a la ecuanimidad, el punto primero donde nos sentimos en paz con el mundo y nos despertamos a este momento tal como es, con un sentido de agradecimiento y bienestar. Es un reto superar los distractores, como se muestra en la historia siguiente: 

Un grupo de ranas saltaba contento por el bosque, realizando sus asuntos de ranas, cuando dos de ellos cayeron en un pozo profundo. Todas las otras ranas se reunieron alrededor del pozo para ver qué se podía hacer para ayudar a sus compañeros. Cuando vieron cuán profundo era el pozo, el resto del grupo consternado acordó que fue inútil y les dijo a las dos ranas en el pozo que deberían prepararse para su destino, porque eran tan buenos como muertos. No dispuestos a aceptar este terrible destino, las dos ranas comenzaron a saltar con todas sus fuerzas. Algunas de las ranas gritaron al pozo que no había esperanza, y que las dos ranas no estarían en esa situación si hubieran sido más cuidadosos, más obedientes a las reglas de ranas y más responsable. Las otras ranas continuaron gritando tristemente que deberían ahorrar energía y darse por vencidas, puesto que ya estaban tan buenos como muertos. Las dos ranas continuaron saltando tan fuerte como pudieron, y después de varias horas de esfuerzo desesperado fueron bastante cansados. Finalmente, una de las ranas escuchó las llamadas de sus compañeros. Gastado y desanimado, se resolvió en silencio a su destino, se tumbó en el fondo del pozo y murió mientras los demás miraban con impotente dolor. La otra rana continuó saltando con cada onza de energía que tenía, aunque su cuerpo estaba sacudido por el dolor y estaba completamente exhausto. Sus compañeros comenzaron de nuevo, gritándole que acepte su destino, que pare el dolor y simplemente muera. La rana cansada saltó más fuerte y más duro y maravilla de maravillas! Finalmente saltó tan alto que saltó del pozo. Sorprendidas, las otras ranas celebraron su milagrosa libertad y luego se reunieron alrededor de él y le preguntaron: "¿Por qué continuaste saltando cuando te dijimos que era imposible?” Leyendo sus labios, la rana asombrada les explicó que estaba sordo, y que cuando vio sus gestos y gritos, pensó que lo estaban animando. Lo que había percibido como estímulo lo inspiró a esforzarse más y tener éxito contra viento y marea.

Esta historia demuestra la importancia de perseverancia frente a la adversidad. Cuando otros tratan de desanimarte en cuanto a tu práctica, tienes que seguir adelante como si estuvieras sordo a sus comentarios. Pero hay otra forma de entender esta historia. Todas estas ranas son aspectos de nuestra propia mente condicionada diciéndonos cosas negativas durante todo el día, la autocrítica que nos desanima y nos distrae de nuestra disciplina y práctica. La meditación requiere mucho esfuerzo no conceptual y acción clara. Es decir, tenemos que operar desde lo que es la verdadera mente antes de las ideas y conceptos dualistas, desde el no saber de nuestra esencia. Así que, con Gran Determinación para saltar del pozo de nuestra insatisfacción, Gran Fe en nosotros mismos, y Gran Duda o introspección con el huatou, lograremos la liberación.     


Bibliografía
The Middle Length Discourses (MLD) of the Buddha. (2009). Cuarta edición. Traducido por      Majjhima Nikaya, Wisdom Publications: Boston, Mass.


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