MEDITACIÓN BUDISTA ZEN

VEN. DR. HYOENJIN PRAJNA: Obispo y Abad Regional de México de la Orden Zen de Cinco Montañas, es monje y guía maestro de la sangha MBZ, recibió Inga el 16 de julio 2017, y recibió los 250 votos del Bhikshu (monje) el 22 de julio 2016 por el Ven. Dr. Wonji Dharma. Ven. Hyoenjin es originalmente de Kansas City, Missouri, USA y ha vivido en Guadalajara, México desde 2000. Tiene más de 45 años experiencia en meditación, dos maestrías (psicología y estudios budistas), y un doctorado de Psicología Oriente-Occidente investigando métodos de meditación en las tradiciones espirituales del Oriente. Ven. Hyoenjin imparte clases, conferencias universitarias, charlas Dharma, retiros y talleres sobre el buda-dharma además de citas individuales para orientación y estudio personalizado.

Un Obispo (Maestro Zen) es un miembro del clero que, después de haber recibido Inga, preside sobre una o más congregaciones. Esta posición incluye responsabilidades de supervisión sobre la comunidad de practicantes y los líderes en esa región. Un obispo sirve como guía e instructor en asuntos religiosos; y es a menudo el fundador y líder de sus congregaciones.

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lunes, 19 de enero de 2015

¿DE DÓNDE VIENE EL VIENTO? Charla Dharm 18/ENE/2015


¿DE DÓNDE VIENE EL VIENTO?
Charla Dharma 18/ENE/2015
Rev. Hyonjin Prajna, Ph.D.

 
Todo nace por seguir el viento;
Todo muere por seguir el viento.
Cuando descubres de dónde viene el viento,
No hay ni vida, ni muerte.

Cuando tienes una respuesta ‘tal cual,’
Ves la naturaleza a través de ojos espirituales. (Sahn, 2006)[i]

Para entender este Kong-an, hay que soltar tu mente para que veas lo que en efecto está frente a ti. Todo surge de condiciones previas, lo que se llama origen condicionado. Es una gran red de interconexiones en la que cualquier dharma (fenómeno) nace por influencias previas de otros dharmas, y a su vez, se vuelve una condición para la formación de otros dharmas por venir. Este proceso es lo que se mantiene la cadena de karma. Cuando el karma es bueno, nos aferramos al dharma, y cuando el karma es negativo, lo rechazamos mentalmente. Es un proceso mental basado en el deliro de que estas percepciones de dharmas son reales. Pero tanto los dharmas como las percepciones son vacías, puesto que no existen como cosas permanentes ni reales. Es todo una fabricación de la mente mediante ideas y pensamientos. Mientras que estamos ignorantes del proceso, sufrimos. Nuestra práctica espiritual es prestar atención a las ideas y percepciones, entendiéndolas como irreales y vacías, y así, desenredarnos del karma involucrado y aliviarnos de la experiencia del sufrimiento. En el poema, Seung Sahn está expresando...
las tendencias kármicas de origen dependiente como el viento. Estas cosas surgen, como sensaciones causadas por el viento. Nacer y morir son expresiones para decir, lo que tiene un comienzo y fin está vinculado al samsara, el dominio del sufrimiento. Pero este dominio es una creación mental, por tanto, cuando descubres de dónde viene el viento, es decir, cuando descubres la Fuente de estas tendencias, imágenes, fenómenos, y conceptos mentales, entonces se despierta del sueño de ignorancia, víctima de fuerzas aparentemente exteriores. Al despertarnos, se ve las cosas tal cual, o sea, simplemente como son, sin añadir ningún valor adicional. No pienses, no desees, no rechaza nada. Así, el sol brilla, el pájaro canta, la hoja es verde, la flor es roja. No son ni buenos ni malos, son lo que son. Y el Zen está señalándonos como vivir en un mundo libre de las críticas, juicios, y conceptos de la mente. Vivir así, practicar así, continuar despertándonos así, es Iluminación.

¿Por qué la gente vive creando su propio sufrimiento, en un infierno de su propia creación? Se debe al hecho de que las gentes pasan sus vidas enteras esperando cosas buenas llegar. No se dan cuenta que cuando reciben una cosa buena, también viene una cosa mala. Es simplemente la ley del universo, el karma. Nada permanece, todo es transitorio. Cosas buenas vienen, perduran un rato, y luego desvanecen. Al llegar, estamos contentos. Cuando se van, estamos tristes. Luego, algo malo viene, y estamos sorprendidos y sufrimos. . Luego va, y sentimos alivio momentáneo, esperando que nunca más nos vaya a pasar. La vida es así. Arriba y abajo en la montaña rusa de emociones. Las gentes pasan todas sus vidas así, en busca de cosas placenteras e intentando evitar cosas desagradables.

Para practicar la Vía, tienes que soltar esta tendencia humana. Otra manera de decirlo es volverse sordo, ciego, y mudo, absteniéndonos del hábito de buscar y evitar, una ilusión basada en la creencia que las cosas exteriores de alguna forma puedan traer la felicidad. Nos comparamos a otros, pensando ¿por qué ellos son tan felices y yo no?  ¿Qué defecto malo tengo que no puedo mantener la vida contenta? Somos todas víctimas de los medios, los que nos presentan con imágenes de gente sonriente y pasándolo muy bien, puesto que acaban de comprar, conseguir, o lograr algo que todos quieren: la relación perfecta, la casa grande, el trabajo lucrativo, la ropa de moda, o el poder o estatus envidiado por los demás. Ninguna de estas cosas es permanente. Tampoco puedes evitar las cosas desagradables, la enfermedad, la separación, la despedida, la vejez y la muerte. Es la vida. El desafío es no hacer nada mentalmente, no discrimines entre malo y bueno, me gusta, no me gusta, quiero, no quiero. Entonces tu yo verdadero, tu Esencia, se manifestará naturalmente.

Otra forma de decirlo es mantener la mente única, la mente de simplemente hazlo. Cuando haces cualquier acción, no te apegues a tu pensamiento. Mantén la mente clara. Si estás pensando en otras cosas mientras que estás haciendo una actividad, entonces ni el Buddha puede salvarte, ya has caído al infierno, a la samsara de dualidad. Entonces, simplemente hazlo. Cuando realizas una actividad, hazlo 100%, así no hay sujeto ni objeto, no adentro ni afuera. Todo ya es único. Tú y el universo no están separados. No hay pensar. Es como en la Biblia cuando dice: “Estad quietos y conoced que soy Dios.” (Salmo 46:10) Cuando te vuelves quieto, no estás haciendo nada con la mente separándote del Infinito. Puedes seguir siempre conectado así a la Esencia. Estar quieto significa mantener la mente quieta, incluso cuando tu cuerpo está moviendo o realizando alguna actividad. Así, no hay sujeto u objeto. Cuando la mente está quieta, es la mente búdica de completo silencio. Y desde allí puedes descubrir de dónde viene el viento. Puedes percatarlo allí durante cualquier actividad: recitando, sentando, comiendo, hablando, caminando, leyendo, manejando; siempre con la mente calma, la mente que no mueve, la mente de simplemente hazlo.  Cuando la mente chica se vuelve la mente calma-lúcida, es la Mente Esencial de Buddha funcionando en el mundo de acción ayudando a todos liberarse del sufrimiento.

[i] Sahn, Seung. (2006). Wanting Enlightenment is a Big Mistake. Shambhala: Boston, Mass. USA.
 
GRACIAS POR SU APORTACIÓN
 
 

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