MEDITACIÓN BUDISTA ZEN

VEN. DR. HYOENJIN PRAJNA: Obispo y Abad Regional de México de la Orden Zen de Cinco Montañas, es monje y guía maestro de la sangha MBZ, recibió Inga el 16 de julio 2017, y recibió los 250 votos del Bhikshu (monje) el 22 de julio 2016 por el Ven. Dr. Wonji Dharma. Ven. Hyoenjin es originalmente de Kansas City, Missouri, USA y ha vivido en Guadalajara, México desde 2000. Tiene más de 45 años experiencia en meditación, dos maestrías (psicología y estudios budistas), y un doctorado de Psicología Oriente-Occidente investigando métodos de meditación en las tradiciones espirituales del Oriente. Ven. Hyoenjin imparte clases, conferencias universitarias, charlas Dharma, retiros y talleres sobre el buda-dharma además de citas individuales para orientación y estudio personalizado.

Un Obispo (Maestro Zen) es un miembro del clero que, después de haber recibido Inga, preside sobre una o más congregaciones. Esta posición incluye responsabilidades de supervisión sobre la comunidad de practicantes y los líderes en esa región. Un obispo sirve como guía e instructor en asuntos religiosos; y es a menudo el fundador y líder de sus congregaciones.

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martes, 27 de enero de 2015

ZEN POR UN MUNDO COMPLETAMENTE EN PAZ Charla Dharma 25/ENE/2015


ZEN POR UN MUNDO COMPLETAMENTE EN PAZ
CHARLA DHARMA 25/ENE/2015
REV. HYONJIN PRAJNA, Ph.D.


“Pacífico de cuerpo, pacífico de habla y con la mente completamente detenida, el monje que se ha deshecho del apego al mundo es llamado "completamente en paz."

Buddha[i]

Los problemas del mundo, incluyendo guerras, crisis económicas, terrorismo, y corrupción, pueden eliminarse por la práctica del Zen. Muchos discuten cómo lograr la paz mundial. Quieren crear paz mundial en el mundo exterior, mientras adentro mantienen fuertes opiniones mentales basadas en lo que les gusta o no. Les atraen mucho ciertos ideales y los rechazan otros. Esto crea tanto conflicto interior, que cualquier esperanza de paz en el mundo se aleja más y más. No se puede lograr ninguna paz duradera si se basa en lucha, ira, indignación, y odio. Lo que requiere por la paz mundial es primero una mente de paz interior.


 Si estamos en conflicto interiormente, entonces se manifiestan los conflictos colectivamente, reflejados como problemas en la sociedad.  Cuando meditamos, estamos volviendo a nuestro punto primario, la Esencia más allá del bueno y el malo. Maestro Zen Seung Sahn (2006)[ii] enseñó que todos tenemos un tremendo poder mental dentro de nosotros que funciona como un imán.  No podemos ver su poder, pero si tomas dos imanes e intentas juntarlos por los dos polos positivos, no se juntan. Siguen repelándose. Lo mismo pasa con los dos polos negativos. No importa si uno es más grande que el otro, los dos siguen repelándose. Nuestras mentes son como imanes. Cuando comenzamos a meditar, no entendemos esta fuerza interior en nuestro propio centro. A pesar de no ver ni sentirlo, aún está allí. Cuando estamos en armonía interior, esta fuerza se alinea con la fuerza mental de todos los demás en el mundo,  manifestando cierta armonía. Pero primero, tenemos que armonizarnos adentro, para que la armonía colectiva surge.

Nuestra práctica involucra el cortar del pensar discriminativo, lo que crea la dualidad de bueno y malo. Tenemos que superar esta tendencia mental. Política, estudios sociales, y religiones enseñan lo que es bueno según sus creencias, oponiendo lo que es en contra de sus creencias. Esto cree opuestos, y de esta forma, nada puede resolverse bien. En cambio, el Budismo enseña que el bueno y el malo no tienen ninguna naturaleza individual, separada, ni permanente, fuera de su contexto relativo. Por lo tanto, bueno y malo no importan. En vez de apegarnos a uno u otro polo de valores, intentemos encontrar el punto primario, o sea, la esencia en común entre todos nosotros. Según el Buddha, este es el Camino Medio, lo cual nos permite encontrar nuestro original poder mental, armonizando la dualidad de bueno o malo.

Es como un conflicto entre la mano izquierda y la mano derecha. Si a la mano izquierda no le gusta la mano derecha, y a la mano derecha no le gusta la mano izquierda, resulta que los dos se pelean. En cambio, si tu centro se vuelve más fuerte, puedes controlar estas manos izquierda y derecha. Cuando tu centro es fuerte, bueno y malo desaparecen, revelando tu energía absoluta mental. El Camino Medio significa que cuando una situación buena surge, conviértala en algo correcto para los demás. Cuando una situación mala surge, conviértala en algo correcto para los demás. Es más allá de lo dual de bueno o malo, es el poder mental desde nuestro centro lo que puede armonizar los opuestos en beneficio de los demás, eliminando la guerra entre las facciones opuestas.

Meditación correcta significa encontrar nuestro verdadero yo, nuestra energía mental, cortando el apego al bueno y al malo. Esto crea ondas mentales esenciales, las que se conectan con  otras ondas, armonizándolas en ondas universales de energía. Por lo tanto, el pensar discriminativo es el verdadero problema. Cuando meditamos, estamos tranquilizando la mente chica para que se vuelva quieta. La mente quieta y lúcida es la mente esencial. ¿Cómo llegar a la mente quieta lúcida? La respuesta reside en la mente “no sé”. Si te preguntas: ¿qué soy? No sé. Cuando nací, ¿de dónde vine? “No-sé”. Cuando muero, ¿a dónde voy? No-sé. Si miras a esta mente no sé en el sentido más profundo, entonces la mente ya ha desaparecido. La mente no sé corta todo pensara. Cuando se corta todo pensar, equivale a no-pensar. El no-pensar significa la mente vacía. Y la mente vacía es la mente antes del pensamiento. Por tanto, antes del pensamiento ni hay mente. La palabra mente ya es una etiqueta, una palabra describiéndola. En cambio, cuando aparece el pensar, mente aparece. Cuando mente aparece, fenómenos (dharmas) aparecen. Cuando fenómenos aparecen, formas aparecen. Y cuando cualquier tipo de forma aparece, luego sufrimiento, aparece, incluyendo vida y muerte, felicidad e infelicidad, gustos y disgustos, ir y venir. Pero si mente desaparece, fenómenos desaparecen. Y si fenómenos desaparecen, formas desaparecen. Y si formas desaparecen, entonces vida y muerte, bueno y malo, feliz e infeliz, ir y venir, todo ya desaparece. Cuando todo desaparece, todo ya es completamente en paz, tanto interior como exterior, lo cual es el único Camino a la verdadera paz mundial. 


[i] Curto, Roberto (Trad.) (2005). Dhammapada: Los Aforismos del Dharma. Longseller: Buenos Aires, Argentina. (XXV: 378)
[ii] Sahn, Seung. (2006). “Zen and World Peace.” Wanting Enlightenment is a Big Mistake. Shambhala: Boston, Mass.
 
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