MEDITACIÓN BUDISTA ZEN

VEN. DR. HYOENJIN PRAJNA: Obispo y Abad Regional de México de la Orden Zen de Cinco Montañas, es monje y guía maestro de la sangha MBZ, recibió Inga el 16 de julio 2017, y recibió los 250 votos del Bhikshu (monje) el 22 de julio 2016 por el Ven. Dr. Wonji Dharma. Ven. Hyoenjin es originalmente de Kansas City, Missouri, USA y ha vivido en Guadalajara, México desde 2000. Tiene más de 45 años experiencia en meditación, dos maestrías (psicología y estudios budistas), y un doctorado de Psicología Oriente-Occidente investigando métodos de meditación en las tradiciones espirituales del Oriente. Ven. Hyoenjin imparte clases, conferencias universitarias, charlas Dharma, retiros y talleres sobre el buda-dharma además de citas individuales para orientación y estudio personalizado.

Un Obispo (Maestro Zen) es un miembro del clero que, después de haber recibido Inga, preside sobre una o más congregaciones. Esta posición incluye responsabilidades de supervisión sobre la comunidad de practicantes y los líderes en esa región. Un obispo sirve como guía e instructor en asuntos religiosos; y es a menudo el fundador y líder de sus congregaciones.

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domingo, 17 de mayo de 2020

MAHAYANA Y MEDITACIÓN (Texto) Charla Dharma 17/MAYO/2020


Quan Seum Bosal – Bodhisattva de la Compasión

MAHAYANA Y MEDITACIÓN
Charla Dharma 17/MAYO/2020
Venerable Dr. Hyoenjin Prajna

"Practicar el Mahayana significa hacer el voto de no entrar en la serenidad infinita, la extinción y el gozo de Nirvana hasta que el último ser sensible sea salvado del sufrimiento. El nombre para esta vía es el Gran Camino del Bodhisattva. Mi vida no es sólo para mí, sino para todos los seres. Por lo tanto, a veces decimos que las enseñanzas del budismo Hinayana son como una bicicleta: si la conduces correctamente, sólo una persona llega al Nirvana. Pero el budismo Mahayana es como coger un autobús o un tren. No sólo yo, sino todos los seres llegamos juntos a un buen lugar." (Seung Sahn, 2002:138)

Mahayana significa en sanscrito “el Gran Vehículo.” No es una comparación a otras escuelas del budismo, como por ejemplo a Theravada, cuando se dice despectivamente Hinayana, o sea, el vehículo menor. De hecho, valoramos la tradición de Theravada como el camino de Los Sabios Ancianos, los que han guardado las palabras directas del Buddha Shakyamuni durante su vida. Se consideran sus palabras como la directa expresión de La Esencia, la que se expresó por medio de Shakyamuni, la Mente Universal. Sus enseñanzas siguen vivas y relevantes hoy en día. Cuando se hace referencia al Gran Vehículo de Mahayana, estamos diciendo que somos Lo Absoluto manifestándose en la forma de este cuerpo mismo de cada uno de nosotros. En vez de enfocarnos en sólo las palabras de Buddha, estamos aprendiendo como identificarnos con esta Esencia de todos los Buddhas, y así, seguir descubriendo la sabiduría y el equilibrio en nuestras vidas.

Cuando nos sentamos en meditación, estamos afirmando que esta Esencia es nuestra Mente Esencial, y nos abrimos a su apoyo, y nos comprometemos a seguir el Camino Óctuple, el que se practica como correcta comprensión, correcta intención, correcta habla, correcta acción, correcto sustento, correcto esfuerzo, correcta atención, y correcta concentración. Estos pasos en el camino son correctos porque revelan el sendero de cómo vivir la vida con ética y sin obstáculos, o sea, la vida en armonía y paz. Cuando nos surgen los obstáculos, percatamos las intenciones de hábitos mentales, los samskaras, funcionando por los apegos a las impurezas interiores, las kleshas de codicia, frustración, e indiferencia. La práctica es prestar atención a estas impurezas y hábitos mentales para que se eliminen. Al darnos cuenta de su presencia, nuestro primer paso es abstenernos de actuar, luego seguimos atendiendo a ellas, observando como siguen agitando la mente, sin hacer nada a estimularlos más, hasta que eventualmente se esfumen. Es como un milagro cuando esto pasa, y nos damos cuenta de que acabamos de liberarnos de mucho sufrimiento y karma negativo al sólo mantener la atención vigilante de la mente calma y lúcida enfocada en la impureza, la cual es vacía de cualquier realidad permanente, y en sí, puede abrirse a la Esencia siempre presente, la calma interior de la Mente. Por esto, estudiamos Mahayana, el Gran Vehículo (Park, 1983: 38-41).

En este mismo sentido podemos usar el hwadu, una pregunta espiritual que nos abre a la Mente. El hwadu enfoca los pensamientos en torno a un enigma que no se resuelve racionalmente ni con ideas. De hecho, de igual forma en que la fe es una función de la Mente Fundamental, el hwadu es la función de la Esencia en el momento de sentarse en Zazen. El exmonje Steven Batchelor, en su libro Verses from the Center (2000) hace referencia a este aspecto del hwadu en la práctica del Zen:

…el Zen es una práctica en la que el meditador aprende a sentirse cómodo en medio de un estado de perplejidad, enfocándose en una pregunta tal como “¿Qué es esto?” Lejos de ser un acertijo espiritual en el que se busca una adecuada solución enigmática, tal pregunta es una expresión verbal del misterio de la vida misma. La penetración de este misterio requiere que uno no la impide sustituyendo una respuesta, sea una proposición metafísica o una creencia religiosa. Hay que aprender cómo suspender el hábito de recurrir a una palabra o una frase con la cual llenar el vacío abierto por la pregunta. El meditador no sólo busca una solución a la pregunta, sino una respuesta viviente en desarrollo, la que tradicionalmente muchas veces se expresa espontáneamente en verso, canción, o poesía. (Batchelor, 2000:518)

Así, practicamos la meditación como una expresión de la Mente Fundamental mediante la duda de investigación del hwadu abriéndonos a la Verdad. La pregunta es la función de la Esencia manifestándose en la consciencia de este cuerpo aquí y ahora.

Sin embargo, no nos sentamos para lograr esta Mente, sino para prestar atención a lo que ya es presente. Si tratamos a lograrla en un futuro lejano, como si fuera de nosotros, sería dualista, alejándonos de la Verdad. Queremos fomentar la práctica basada en el hecho de que la Mente Fundamental ya es presente en nosotros, ya somos esta Mente inherente. Si buscamos esta Esencia fuera de nosotros, fuera de este momento preciso, nos perdimos en una idea de que no somos esta Esencia todavía, y seguimos posponiendo su plena realización. Por el hecho de que la Mente ya es presente, surge la práctica del hwadu, el cual es la expresión de la Mente Búdica actuando y funcionando en este momento preciso. Al preguntarnos, ¿Quién soy?, nos abrimos más y más profundamente a lo que siempre es presente, y ya está funcionando como la pregunta del hwadu. Al no apresurarnos a contestar el hwadu racionalmente, al mantener la mente chica enfocada en la pregunta, podemos soltar nuestros apegos a las impurezas de las kleshas, y así, ver con lucidez la Verdad de nuestro propio Ser, la Mente Única.
           
CINCO CLASIFICACIONES DE LA MEDITACIÓN 
según Kueifeng Zhongmi, China (780 -841 d.C)

1. Meditación (exotérica) del camino exterior Estos tipos de práctica originalmente apuntaban a las prácticas taoístas de desarrollar poderes y habilidades sobrenaturales, así como a las prácticas yóguicas de la época. Estas prácticas tienen una motivación religiosa pero se basan en algún logro que no sea el yo, es decir, alcanzar a Dios o volverse inmortal.
2. Meditación (esotérica) dirigida a una meta. Estos tipos de práctica de meditación no tienen motivaciones religiosas. Normalmente se practican para la mejora de los estados mentales o para la salud corporal.
3. Meditación de “insight” o revelación (Vipassana). Este tipo de práctica conduce a un estado de "no-mente" profunda donde todas las percepciones sensoriales se cortan y la conciencia se interrumpe. Si uno permanece en este estado de "no-mente" hasta la muerte, no hay renacimiento y se logra una separación del samsara. Sin embargo, debido a que esta práctica está motivada por el logro de la propia paz interior, no se considera parte del gran camino del Bodhisattva.
4. Meditación del Gran Vehículo (Mahayana). Este tipo de práctica conduce a la autorrealización y a la actualización del Gran Camino dentro del contexto de nuestra vida diaria. Dado que esta comprensión es que no hay uno mismo u otro, uno adopta el voto del Bodhisattva de salvar a todos los seres a través del desarrollo natural de los eventos.
5. Meditación del Supremo Vehículo. Este tipo de práctica resulta en que el camino (El Noble Camino Óctuple) y la vía (Zen) se fusionan en uno. No se trata de "lograr" algo (como Iluminación), sino en darse cuenta de que está claro que la naturaleza búdica ya es inmanente en todos los seres.

5 FORMAS DE MEDITACIÓN según Chinul, Corea, 1158–1210 d.C 

1. Cantar el nombre de Buda o un bodhisattva:
*Namu Amita Bul: (Alabado sea el buda de la luz). Se recita para calmar la mente y llegar a la Tierra Pura, es decir la calma lúcida de la Naturaleza Búdica.
*Namu Sogamuni Bul: (Alabado sea el buda Shakyamuni)
*Kwanseum Bosal: el bodhisattva de la compasión, Avalokiteshvara, el que oye los gritos del mundo
*Om Ha Ha Ha Vismaye Svaha (Alabado sea el Gran Kshtigarbha bodhisattva.)

2. Cultivar samadhi (meditación), prajña (Dharma), y sila (ética)
Se medita para calmar la mente (Samadhi), se estudia el Budadharma para conseguir la sabiduría (Prajña), y se aplica la ética de los preceptos a la vida cotidiana por medio del AAA (Sila).

3. Fe y comprensión
Se entiende que todo es Buda en esencia, todo está conectado, y sólo el apego a nuestras ideas obstaculiza nuestra libre expresión de esta Esencia. Esta comprensión es Iluminación súbita y se la aplica en la vida cotidiana practicando los preceptos junto con fe ilimitada refugiándose en los Tres Tesoros de Buda, Dharma y Sangha.

4. Practicar el Hwadu
Hwadu significa “la cabeza del habla” (es decir, “el origen del habla”, o sea, la Esencia). Se investiga el hwadu, soltando todo concepto intelectual o discriminativo mientras que se abre la mente al silencio sin expectativa
*¿Quién soy?
*¿Qué es esto?
*¿Qué es mu?

5. Practicar “no pensar”
Se sienta sin intento de pensar ni de no pensar; sólo sentándose sin ningún pensamiento deliberado, mirando a todas las sensaciones del cuerpo y los pensamientos como surgen y desaparecen. Al desviar la atención en una idea o historia, se vuelve una y otra vez al presente, aquí y ahora, observando el cuerpo, la respiración, los pensamientos y las sensaciones fluir por la mente. 

11 PRÁCTICAS DE LOS PATRIARCAS PARA ELIMINAR LA INSATISFACCIÓN
Se puede elegir una forma que te guste más y perfeccionarla.

1. Oír sonido, invertir la atención adentro
Se escucha cualquier sonido surgiendo en este momento. Al oírlo, presta atención a sólo el sonido, sin añadir nada, sin comentario, manteniéndolo constante en la mente.  Luego pregúntate “¿Quién está escuchando este sonido?” Entonces se invierte la atención hacia adentro a su origen. 

2. Atención
Suelta conscientemente toda opinión y pensamientos discriminativo y volver a lo que está aquí y ahora antes de lo conceptual.

3. Descanso
Cuando se medita, no pensar ni en el bien ni en el mal mientras que se descansa en la paz y bienestar del silencio del no sé.

4. Borra la mente, conserva los objetos
Se sueltan los pensamientos discriminativos sin preocuparse de los objetos externos a su alrededor.

5. Borra los objetos, conserva la mente
Se contempla los objetos de los sentidos como vacíos mientras se mantiene la mente calma y lúcida.

6. Elimina la mente y los objetos
Se contempla tanto la mente como los objetos externos como vacíos. No hay ni un yo ni otro, todo es simplemente el vasto silencio ilimitado de este momento preciso.

7. Conserva tanto la mente como el objeto
La mente se queda en su lugar mientras que los objetos se quedan en su lugar. La mente no se aferra a los objetos y los objetos no molestan a la mente.

8. Interno y Externo son los dos la misma esencia
Se entiende todo como la misma esencia de la mente verdadera, clara, vacía, brillante y sin diferenciación. Todo es Uno.

9. Interno y externo son los dos de la misma función
Todo objeto y toda actividad física y mental son funciones de la mente verdadera, o sea, la esencia. Incluso la ignorancia es la naturaleza Búdica.

10. La sustancia y la función son idénticas
La esencia verdadera es la mente calma lúcida funcionando en el mundo. Los pensamientos no distraen la conciencia de este momento tranquilo y silencioso.

11. Trasciende la esencia y la función
No dividas el interno del externo, no discrimines, todos los fenómenos son portales a la liberación.

Bibliografía
Batchelor, Steven. (2000). Verses From the Center. Riverhead Books: New York, N.Y.
Park, Sung Bae. (1983). Buddhist Faith and Sudden Enlightenment. State University of New York Press: New York, N.Y.
Sahn, Seung. (2002). La Brújula del Zen. La Liebre de Marzo: Barcelona, España.


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