MEDITACIÓN BUDISTA ZEN

VEN. DR. HYOENJIN PRAJNA: Obispo y Abad Regional de México de la Orden Zen de Cinco Montañas, es monje y guía maestro de la sangha MBZ, recibió Inga el 16 de julio 2017, y recibió los 250 votos del Bhikshu (monje) el 22 de julio 2016 por el Ven. Dr. Wonji Dharma. Ven. Hyoenjin es originalmente de Kansas City, Missouri, USA y ha vivido en Guadalajara, México desde 2000. Tiene más de 45 años experiencia en meditación, dos maestrías (psicología y estudios budistas), y un doctorado de Psicología Oriente-Occidente investigando métodos de meditación en las tradiciones espirituales del Oriente. Ven. Hyoenjin imparte clases, conferencias universitarias, charlas Dharma, retiros y talleres sobre el buda-dharma además de citas individuales para orientación y estudio personalizado.

Un Obispo (Maestro Zen) es un miembro del clero que, después de haber recibido Inga, preside sobre una o más congregaciones. Esta posición incluye responsabilidades de supervisión sobre la comunidad de practicantes y los líderes en esa región. Un obispo sirve como guía e instructor en asuntos religiosos; y es a menudo el fundador y líder de sus congregaciones.

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domingo, 26 de julio de 2020

EL SUTRA DE LA PERFECTA ILUMINACIÓN Capítulo 10: Las Cuatro Enfermedades de Práctica Charla Dharma 26/JUL/2020


EL SUTRA DE LA PERFECTA ILUMINACIÓN

Capítulo 10: Las Cuatro Enfermedades de Práctica

Charla Dharma 26/JUL/2020

Venerable. Dr. Hyonjin Prajna



 

Texto

10. Bodhisattva Iluminación Universal 菩薩

Entonces el Bodhisattva Iluminación Universal se levantó de su asiento en la gran asamblea. Se inclinó ante los pies del Buda, y lo circumambuló tres veces a la derecha. A continuación, se arrodilló con las manos unidas y se dirigió al Buda, diciendo "Gran Compasivo Honrado del Mundo. Usted ha explicado claramente las enfermedades de meditación, lo que permite a los bodhisattvas lograr lo que aún no han experimentado."

 

"Sus conciencias han sido completamente calmadas y han alcanzado una gran tranquilidad. Honrado del Mundo, como la separación del ser sintiente se vuelve gradualmente más y más distante de la edad de Buda, los sabios y venerables se ocultan, mientras el Dharma equivocado crece y se extiende. ¿Qué tipo de persona debemos aconsejar a los seres sentientes buscar? ¿En qué tipo de enseñanzas deben confiar? ¿Qué tipo de prácticas deben hacer? ¿Qué tipo de enfermedades deben eliminar, y qué tipo de propósito deberíamos hacer, a fin de evitar que la multitud ciega caiga en puntos de vista equivocados?" Habiendo dicho esto, se postró en el suelo. Él hizo esta pregunta tres veces seguidas.

 

Entonces, el Honrado del Mundo, dirigiéndose al Bodhisattva Iluminación Universal, dijo: "¡Excelente, excelente! Buen Hijo, has podido preguntar al Tathagata sobre esta clase de práctica, la cual puede impartir a todos los seres sintientes el valiente Ojo de la Vía, causándoles a alcanzar la Vía sabia. Ahora escucha bien, y te enseñaré." El bodhisattva Iluminación Universal recibió esta enseñanza con gran alegría. Los que estaban en la gran asamblea guardaron silencio y escucharon.

 

“Buenos hijos, los seres sintientes de la edad degenerada deben despertar "gran mente" y buscar maestros genuinos.

 

Aquellos que quieran practicar deben buscar solo a alguien con una visión correcta, cuyos pensamientos no permanecen en características, que no se une a los reinos de los Arhats y realizadores solitarios, y cuya mente sea constantemente pura incluso mientras se manifiestan las aflicciones del mundo.

 

"Incluso al mismo tiempo que te señala tus diversos fallos, elogia tus prácticas de pureza, mientras que te impide romper los preceptos. Si encuentras este tipo de persona, puedes alcanzar La Correcta Iluminación Universal Verdadera Sin Igual. Los seres sintientes de la edad degenerada que encuentran este tipo de persona deberían ofrecerle todo, incluso su cuerpo, vida, familia, bienes y sirvientes. Este Auténtico Maestro demuestra constantemente la pureza a través de las cuatro posturas (es decir, en todo momento). A pesar de que señala todo tipo de errores y dificultades, su mente carece de orgullo. Buenos Hijos, si no generan ningunos sentimientos negativos hacia este Buen Amigo, finalmente podrán lograr la Iluminación Correcta. Su mente-flor se abrirá, iluminando los mundos en las diez direcciones.

 

“Buenos Hijos, el Dharma sutil que es actualizado por este Maestro Genuino debe estar libre de las Cuatro Enfermedades. ¿Cuáles son las Cuatro Enfermedades? La primera es la enfermedad del "artificio". Digamos, por ejemplo, hay alguien que dice "basado en mi mente original voy a llevar a cabo varias prácticas", queriendo alcanzar la Iluminación Perfecta. Puesto que la esencia de la Iluminación Perfecta no es algo que se puede alcanzar por artificio, se llama una "enfermedad".

 

“La segunda es la enfermedad del "naturalismo". Digamos, por ejemplo, hay alguien que dice "no debemos ahora ni eliminar samsara ni buscar nirvana. En realidad, samsara y nirvana ni surgen ni cesan. Debemos simplemente fluir naturalmente con todos los varios aspectos de la realidad," queriendo alcanzar la Iluminación Perfecta. Puesto que la esencia de la Iluminación Perfecta no se produce a través del simplemente aceptar las cosas como son, esto se llama una "enfermedad".

 

“La tercera es la enfermedad del "parar". Digamos, por ejemplo, hay alguien que dice: "de mi pensamiento actual, voy a parar todos los pensamientos y así percibir el cese y la ecuanimidad de todos los fenómenos," queriendo alcanzar la Iluminación Perfecta. Puesto que la esencia de la Iluminación Perfecta no se logra mediante el parar de pensamientos, se llama una "enfermedad".

 

“La cuarta es la enfermedad de la "aniquilación". Digamos, por ejemplo, hay alguien que dice: "Ahora voy a aniquilar de forma permanente todas las impurezas. Cuerpo y mente son en última instancia vacías, faltando cualquier realidad inherente en sí. ¿Cuánto más deberían eliminarse de forma permanente todos los falsos reinos de los órganos de los sentidos y sus objetos?", buscando así la Iluminación Perfecta. Puesto que la característica de la esencia de la Iluminación Perfecta no es la aniquilación, se llama una "enfermedad".

 

“Cuando estás libre de las Cuatro Enfermedades te darás cuenta de la pureza. La realización de esta observación se llama "comprensión correcta". Cualquier otra percepción se llama "comprensión equivocada."

 

"Buenos hijos, seres sintientes de la edad degenerada deberían agotar sus energías de vida en hacer ofrendas a Buenos Amigos Budistas y servir Maestros Genuinos. Si el Maestro Genuino se vuelve amable y amigo de ustedes, no deberían estar orgullosos. Si es frío y distante, no deberían estar resentidos. Los estados de desagrado y agrado son como el cielo vacío. Totalmente dense cuenta de que el cuerpo y la mente están en última instancia lo mismo y comparten la misma esencia con todos los seres sintientes sin diferencia. Si practicas de esta manera, entrarás en la Iluminación Perfecta.

 

"Buenos hijos, cuando los seres sintientes de la edad degenerada no pueden lograr la Vía, es debido a la presencia de semillas sin principio de yo y otro, gustos y disgustos. Por tanto, no se liberan. Si hay alguien que considera a su enemigo lo mismo como a su padre y madre, cuya mente carece por completo de dualidad, entonces va a eliminar todas las enfermedades. Luego, dentro de todos los dharmas, yo y otro, gusto y disgusto también serán eliminados de la misma manera.

 

"Buenos hijos, todos los seres sintientes de la edad degenerada quienes quieren buscar la Iluminación Perfecta deben hacer su propósito, diciendo lo siguiente: ‘Me comprometo a hacer que todo ser sintiente en todo el

universo entre en la última Iluminación Perfecta.'

 

"Dentro de aquella Iluminación Perfecta no hay apego a la ‘iluminación’ ni hay ninguna huella de yo, persona, etc. Si haces este tipo de propósito, no caerás en opiniones equivocadas."

 

Entonces, el Honrado del Mundo, deseando reafirmar la esencia de esto, habló en verso, diciendo:

 

Iluminación Universal, debes entender

Que los seres sintientes de la edad degenerada

Que desean encontrar un maestro genuino

Deben buscar uno con la Comprensión Correcta

Cuya mente está muy lejos de los Dos Vehículos

Él que no rompe los preceptos

Y cuya raíz de preceptos es constantemente puro.

Y en cuanto al Dharma ha eliminado las Cuatro Enfermedades,

Las que se llaman artificio, parar, naturalismo y aniquilación.

Si se vuelve amigo cercano contigo, no estés orgulloso.

Y si es distante, no estés resentido.

Al observar los varios reinos, tu mente producirá entonces lo milagroso.

Y si abandonas el hogar como hizo el Buda

Salvarás a todos los seres sintientes

Así que finalmente entrarás en la Iluminación Perfecta.

Libre de las huellas, tales como "yo" y "persona"

Constantemente descansas en la sabiduría

Naturalmente, alcanzas la trascendencia de las opiniones equivocadas

Realizando la iluminación y parinirvana (extinción total).

 

Comentario


¿Cuál es la enfermedad? Hay un cuento zen que considera este tema:

Una vez un hombre fue invitado a casa de un amigo. En el momento en que iba a beber el vino que le habían ofrecido, creyó ver una pequeña serpiente en el fondo de la copa. Para no importunar a su anfitrión no le dijo nada y se lo tragó todo.

Cuando regresó a su casa comenzó a sentir fuertes dolores de estómago. Le prescribieron numerosos medicamentos, pero, como cada vez se sentía peor, creyó que moriría. Su amigo, alertado por lo sucedido, lo invitó nuevamente a su casa. Lo hizo sentar en el mismo lugar y le ofreció una copa de vino avisándole de que era medicina.

En el momento en que el enfermo se llevaba la copa a los labios, vio nuevamente, en el fondo de la misma, a la pequeña serpiente. Esta vez se lo comunicó a su convidante, quien, sin decir ni una sola palabra, señaló un arco que colgaba del techo. De pronto, el enfermo se dio cuenta de que la «cría de serpiente» era el reflejo del arco que colgaba encima de él. Los dos hombres se miraron y se pusieron a reír y el enfermo recuperó la salud.[i]

En el Sutra de la Iluminación Perfecta, Buda enseña que hay 4 enfermedades en la práctica espiritual obstaculizando la plena realización de Perfecta Iluminación Universal (Anuttara-Samyaksambodhi), o sea, darnos cuenta de que nuestro ser es la Esencia Fundamental del Universo. Se denominan estas enfermedades 1. artificio, 2. naturalismo, 3. parar y 4. aniquilación.

La primera enfermedad es artificio, es la creencia de que una cierta práctica, método, o medio hábil va a llevarte a la Perfecta Iluminación. Pero no es así. Esto incluye todo tipo de zazen, vipassana, plena atención, talleres, meditación, contemplación, ritual, ceremonia, acciones benevolentes, canto, estudio, y el generar de mérito o buen karma. Ninguna de estos métodos puede traer, llevar, o conseguirte la Iluminación, puesto que la Iluminación no es un objeto, ni una cosa o plano de consciencia, ni es un paraíso en las nubes, ni alguna meta distante o futuro. La idea de que la Iluminación es algo fuera de ti, o que vas a encontrarla en el futuro, efectivamente obstaculiza su realización. La Iluminación no está limitado a una idea, no tiene comienzo ni fin, es antes del pensar y saber. Si fuera algo a conseguir, implicaría que no la eres justo en este momento preciso. Simplemente eres Buda y la práctica es despertarte a este hecho aquí y ahora y funcionar desde esta Verdad.

La segunda enfermedad es naturalismo, la actitud de que se debe simplemente fluir con todo sin hacer nada. Es una actitud pasiva de que, si todo es vacío, no hay nada que hacer ni lograr, no importa nada lo que pasa, mientras se acepte todo como es. No tenemos que buscar Nirvana, ni eliminar samsara. No es necesario la ética, como un relativismo absoluto que justifica cualquier acción o pensamiento. Esta actitud de hecho se basa en la mente instintiva y lleva al hedonismo con la meta de sentirse bien, ser feliz, estar cómodo, como la inocencia de un hippie de los sesenta diciendo “¿Qué onda, tío? No pasa nada. Solo haz el amor, no la guerra.” Los hippies surgieron en un tiempo de violencia, corrupción, y engaño tremendo. Su reacción era no participar en aquella guerra de Vietnam, de abandonar la sociedad corrupta, y buscar alternativas en el modo de pensar y actuar. Su propósito fue bueno, pero se volvió distorsionado en la creencia de que la libertad y la felicidad se encuentran en alguna droga, alguna utopía, o alguna sensación placentera, lo cual resultó en todavía más sufrimiento, adicción, deseo y descontento. El ideal del hippie del fluir naturalmente con todo resultó en un hedonismo y esclavitud basados en egoísmo. Por eso, practicamos la ética basada en los Preceptos. Sin ética, si no consideramos nuestras acciones y el impacto que tendrán en los demás, estamos perdidos en samsara. Hay que practicar, no para lograr, sino para expresar y funcionar plena y conscientemente desde nuestra naturaleza búdica, y darnos cuenta cuando estamos obstaculizados por nuestro karma y condicionamiento, o sea, nuestros malos hábitos mentales. Cuando hay injusticias, engaño, abuso, y violencia, tanto en el mundo como en nosotros mismos, según la situación, la relación, y nuestra función suprema (la de despertarnos a la Verdad y luego salvar a todos), así que debemos actuar correctamente, sin violencia física ni mental, y no simplemente fluir con todo como si no importe.

La tercera enfermedad es parar los pensamientos y las emociones. Es un error de muchos practicantes nuevos intentar parar los pensamientos, al intentar poner la mente en blanco, o buscar un estado en que los pensamientos no surjan y uno está totalmente en silencio. Esto es un problema, principalmente porque cualquier intento de parar los pensamientos resulta en más pensamientos. La idea que la mente está en blanco es todavía una idea. La percepción o consciencia de cualquier estado es todavía basado en la mente chica. El cerebro, como cualquier órgano en nuestro cuerpo, sirve como un generador de pensamientos. Es su función de secretar pensamientos continuamente. El intento de parar los pensamientos nunca resulta en Iluminación. Ni es necesario. Con o sin pensamientos, hay que despertar a la Verdad aquí y ahora que no puede ser obstaculizada por nada, que siempre es libre y presente, y simplemente nos despertamos a esto en medio de todo. Es como dejar los pensamientos pasar al segundo plano y nos desapegamos de ellos mientras que nos enfocamos en la dulzura quieta de nuestra verdadera esencia presente. Somos esta Iluminación, es nuestra Esencia fundamental, y no es algo lograr. Se puede ser consciente de esta dulzura quieta de nuestra esencia en cada momento, y cuando nos desviamos la atención debido a ideas de deseo o aversión, simplemente se las suelta y se vuelve la atención a este momento sin adorno. Al percatar nuestra ignorancia basada en egoísmo, podemos despertarnos una y otra vez a la sabiduría del Infinito funcionando por medio de nuestras vidas individuales.

La cuarta enfermedad es la aniquilación. La eliminación de impurezas no resulta en la Perfecta Iluminación. El Buda mismo intentó lo mismo en el ascetismo que practicó por años antes de su Iluminación. Casi lo costó su vida, al comer sólo un grano de arroz por día. Aparentaba como un esqueleto, tan delgado estaba. Se dio cuenta de que, si muriera antes de encontrar la liberación, entonces habría fracasado por completo. El cuerpo y la mente no son los enemigos. No son inherentemente impuros. Si intentamos eliminar las impurezas, estamos dándoles realidad. Puesto que todo es vacío, todo es Buda, o sea, la Esencia que se manifiesta en cualquier momento absolutamente puro como es. Nuestra práctica consiste en reconocernos como esta Esencia y funcionar en el mundo así basado en la mente pura, la pureza de la Mente Búdica.  Igual a las ideas que surgen, permanecen un rato, y luego desaparecen, las impurezas tienen la misma cualidad. A pesar de que las impurezas surgen o no, siempre somos Esencia. La Iluminación no depende en nada, no la puedes lograr, no la puedes corromper. La Iluminación simplemente es.

Al identificar las cuatro enfermedades, Buda nos aconseja buscar un maestro genuino, uno con una vista correcta del Dharma, cuyos pensamientos no se apegan a los fenómenos, alguien que no sólo se ha realizado por si mismo sino está dedicado a la salvación de todos los seres sintientes. Incluso, mientras se encuentra en medio de las guerras, el COVID-19, revoluciones culturales, racismo, robo y inseguridad económica, puede mantenerse ecuánime y un ejemplo a seguir en cuanto a conducta ética y benevolencia en el mundo. Así que, al encontrar este maestro genuino, ¿qué estarás dispuesto ofrecerle por sus enseñanzas y apoyo espiritual? El Buda recomienda: “Los seres sintientes de la edad degenerada que encuentran este tipo de persona deberían ofrecerle todo, incluso su cuerpo, vida, familia, bienes y sirvientes.” No es que el maestro quiera estas cosas, sino más bien es la actitud por parte del practicante que busca la forma de mostrar su gratitud y agradecimiento al maestro por todo lo que les ha regalado. Por eso, aportamos algo de nosotros al maestro en la forma de dinero, tiempo, comida, tareas, o cualquier forma de generosidad. Es un círculo de karma. El maestro les regala su vida y sabiduría a las alumnas y ellas a su vez le cuidan con sustento, respeto y amor. Si solo se recibe, sin volver nada, se rompe este círculo precioso de buen karma, energía y amor y se pierde la oportunidad de mostrar nuestra verdadera cara de Buda, la cara de generosidad y agradecimiento.  Entonces, ¿Qué estarías dispuesto ofrecer al maestro por sus enseñanzas? ¿Cuánto valor tiene para ti la Iluminación?

El Buda nos anima entregarnos por completo al maestro, simbolizado con la entrega de incluso su cuerpo, vida, familia, bienes y sirvientes. Es decir, nos comprometemos por completo a la Verdad y a la práctica y mostramos nuestra gratitud al aportar algo a él.  Esto es como los monjes piden entrada a un monasterio zen:



"‘Yo, monje/monja/laico/laica __________(fulano), pido permiso abordar el vehículo de los Bodhisattvas, cultivar sus prácticas de cesación-extinción y entrar con ellos en su permanencia en las características puras de lo real. Acepto la gran Iluminación Perfecta como mi templo, con el cuerpo y la mente viviendo en paz en la sabiduría de la igualdad de la naturaleza. Dado que la naturaleza propia del nirvana no se limita de ninguna manera, ahora con respeto suplico no vivir en opiniones equivocadas…”

Este Sutra de la Perfecta Iluminación es una nave abordar con el tripulante de determinación, compromiso, y ética. Si seguimos bien su mapa, nos lleva al templo puro del corazón, nuestro refugio de paz y tranquilidad. Entramos a través del portón de reverencia y gratitud, vestidos con la túnica pura del Dharma. Allí, por fin, le encontramos sentado sobre un loto, nuestro verdadero maestro, el Buda silencioso y resplandeciente de nuestra propia mente. Nos prostramos ante sus pies, y lo circumambulamos tres veces a la derecha, signo de respeto y adoración.  Arrodillado frente a Él, con las manos unidas, le pedimos sus enseñanzas, su consejo y orientación.  Sus palabras brotan de su boca como flores fragrantes y nos entregamos a su sabiduría, lo que nos sana de las cicatrices de incontables vidas anteriores sumergidas en ignorancia y sufrimiento. Ya estamos en casa, es nuestro hogar y nos rendimos a su servicio, a defenderlo en todo momento, para siempre. Así es la Perfecta Iluminación.

 



[i] María Gabriela Diaz Gronlier. El Copo y La Rueca. Diez cuentos Zen ilustrados con grabados de Ohara Koson. “El Espejismo”. 3 Dic 2017 

https://www.elcopoylarueca.com/diez-cuentos-zen-ilustrados-grabados-ohara-koson/




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